En un drástico giro operacional y jurídico, Alejandro Vera Jiménez, exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), ha obtenido su libertad absoluta tras confirmarse un fallo a su favor por parte de un Tribunal Colegiado de Circuito del Poder Judicial de la Federación. La resolución federal echa por tierra las acusaciones que lo mantenían tras las rejas, poniendo fin a un largo e intenso capítulo de persecución judicial y a los periodos en los que permaneció en calidad de prófugo de la justicia.
Con esta determinación, los magistrados federales ampararon de forma lisa y llana al exlíder universitario, ordenando su inmediata excarcelación al determinar que las imputaciones que pesaban en su contra —relacionadas con presuntos desvíos financieros— carecían de sustento legal suficiente o violaron flagrantemente el debido proceso.
La resolución de la justicia federal representa el colapso de una serie de carpetas de investigación que, durante casi una década, propiciaron múltiples detenciones y una prolongada vida en la sombra para el académico. El historial de Vera Jiménez con los tribunales comenzó de forma crítica en 2017, cuando la Fiscalía Anticorrupción de Morelos intentó capturarlo por primera vez bajo el cargo de enriquecimiento ilícito, una orden que sus abogados lograron sortear en su momento.
Para 2018, el exrector vivió su primera detención formal en Cuernavaca por una demanda de abuso de confianza interpuesta por el sindicato de la universidad, proceso que lo obligó a cumplir medidas cautelares de arraigo domiciliario antes de ser liberado provisionalmente. No obstante, la presión escaló al máximo en marzo de 2021, cuando nuevos mandamientos judiciales por desvío de recursos y peculado lo obligaron a sustraerse de la acción de la justicia.
Durante el tiempo que permaneció prófugo, Vera Jiménez mantuvo una férrea batalla legal mediante juicios de amparo mientras las fiscalías locales y federales intentaban ubicarlo en zonas exclusivas del estado, como el fraccionamiento Paraíso Country Club en Emiliano Zapata. Su captura definitiva, efectuada finalmente por la Fiscalía General de la República (FGR) en el municipio de Cuautla bajo cargos federales vinculados a delincuencia organizada en el esquema de la «Estafa Maestra», ha quedado formalmente desestimada y revocada por el máximo tribunal colegiado, confirmando que las acciones penales en su contra no cumplieron con los estándares de constitucionalidad.
La liberación ordenada por el tribunal federal devuelve a la opinión pública el perfil de un personaje que, antes de ser perseguido por la ley, ostentó un enorme peso político en Morelos. Durante su gestión como rector de la UAEM (2012-2018), Vera Jiménez se erigió como el principal contrapeso social del entonces gobernador Graco Ramírez, encabezando un bloque opositor de alta efervescencia civil.
En esos años de abierto activismo, fue recurrente ver al exrector marchando codo a codo por las calles de la capital junto a Cuauhtémoc Blanco Bravo, en la época en que el ídolo futbolístico gobernaba como alcalde de Cuernavaca. Juntos abanderaron protestas multitudinarias en defensa de la autonomía municipal y universitaria, denunciando lo que calificaban como un acoso presupuestal y político sistemático por parte del Poder Ejecutivo del estado.
Ese arrastre popular capitalizado en las calles impulsó al académico a la política partidista. En el proceso electoral de 2018, Vera Jiménez se registró formalmente como precandidato y posteriormente como candidato oficial a la gubernatura de Morelos bajo las siglas del partido Nueva Alianza. Aunque declinó semanas antes de las votaciones —comicios en los que resultaría ganador precisamente su antiguo aliado de marchas, Cuauhtémoc Blanco—, su postulación consolidó su estatus como una figura de primer orden en el tablero político regional.
Hoy, con el fallo de un Tribunal Colegiado Federal que le restituye su libertad y limpia los cargos criminales más graves en su contra, Alejandro Vera Jiménez cierra el episodio más oscuro de su biografía, dejando en evidencia las fallas en las acusaciones que las fiscalías intentaron sostener en su contra durante años.