- Ante las amenazas y las advertencias el periodista oaxaqueño prefirió asumir el riesgo antes que someterse al poder.
- Luis Javier Hernández Córdoba, presidente de FAPERMEX, advierte sobre la impunidad sistemática y el grave mensaje del Estado contra la libertad de expresión.
«No me puedo quedar callado y si el precio es que me vayan a eliminar, estoy dispuesto a pagar ese precio. No me da miedo, no soy ningún cobarde; soy periodista antes que nada». Con estas palabras, grabadas en la memoria de sus colegas, respondía el periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar a las recurrentes advertencias de sus compañeros que le pedían moderar el tono de su columna y de sus participaciones en video para no «herir las pieles sensibles del poder».
Hoy, esas palabras resonaron como un testamento ético y de lucha tras su asesinato en Oaxaca, en una jornada donde la Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO) le rindió honores de cuerpo presente en la Casa del Periodista.
En entrevista para Irradia Noticias Morelos con el periodista Teodoro Rentería Villa, el presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX), Luis Javier Hernández Córdoba, lamentó con profundo dolor el crimen de quien no solo fue su colega gremial, sino también su alumno y amigo cercano desde sus inicios en el diario El Extra.
«Un mensaje grave contra la libertad de expresión»
Hernández Córdoba enfatizó que el homicidio de Leyva Aguilar —quien se destacó por ejercer un periodismo crítico y de investigación directa— es un atentado directo a la democracia mexicana y un síntoma de autoritarismo.
«Es un mensaje muy grave para el periodismo, no solo en Oaxaca, sino a nivel nacional. Cuando desde el poder no encuentran la manera de aclarar una situación porque no tienen elementos para hacerlo y el periodista se fortalece con la verdad, es cuando llegan a estas determinaciones: el asesinato, el atentado y las amenazas», aseveró el líder de FAPERMEX.
El dirigente explicó que, lejos de ser un hecho fortuito, el Estado ha fallado de manera sistemática en proteger un derecho fundamental. Señaló que el deterioro democrático abre la puerta a «gobiernos totalitarios» donde silenciar voces críticas se convierte en la norma.
La exigencia de justicia y la sombra de la impunidad
Cuestionado sobre las demandas de investigación hacia la Fiscalía General de la República (FGR), Hernández Córdoba mostró una postura cruda y realista respecto al historial de justicia para el gremio periodístico en México:
- Impunidad casi absoluta: Destacó que, históricamente, los crímenes contra periodistas quedan sin resolver.
- Simulación institucional: Denunció que los entes de procuración de justicia actúan «al servicio del poder», simulando indagatorias que terminan en carpetas enlatadas o resoluciones para «dar el dedo en la boca» a la opinión pública.
- Falta de culpables: Subrayó que tras años de agresiones, nunca se llega a concretar una investigación con responsables intelectuales y materiales encarcelados.
Unidad gremial como única trinchera
Pese al luto y la consternación, FAPERMEX hizo un llamado urgente a la unidad y organización nacional de los comunicadores. Minutos antes de ser asesinado, Francisco Alejandro Leyva Aguilar trabajaba activamente en sumar a periodistas de Mérida a las filas de FAPERMEX y del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE.
El gremio de Oaxaca y las organizaciones nacionales continuarán con los reclamos de justicia y homenajes en el marco de sus próximos encuentros nacionales, con la firme premisa de no doblegarse ante la violencia y honrar la memoria de quien prefirió la verdad antes que la sumisión.