Los bloqueos en Cuernavaca de siempre se han derivado por el reclamo ciudadano ante actos de injusticia de los gobiernos. Los recientes bloqueos y manifestaciones de transportistas y otros grupos sociales en Cuernavaca han provocado severo caos vial y la paralización parcial de la ciudad. Largas filas de autos particulares, parálisis de las “rutas” del transporte público, retrasos en corridas de autobuses entre Cuernavaca y la Ciudad de México, y afectaciones a los tiempos de traslado de miles de habitantes los que tienen que caminar más de un kilómetro adicional bajo el intenso sol o la lluvia ocasional cuando las rutas se detienen y los bajan.
La práctica anárquica de manifestarse en Cuernavaca tiene antecedentes históricos. En los últimos treinta años, las manifestaciones sociales más relevantes han estado marcadas por la alternancia política, la exigencia de justicia frente a la violencia e inseguridad, los movimientos estudiantiles, los sindicales, laborales y las movilizaciones feministas.
En la década de 2010 y 2020, ante la negativa respuesta de la autoridad estatal a toda la problemática, colectivos de familiares de personas desaparecidas y víctimas de homicidio han tomado de manera recurrente las avenidas principales y el centro de Cuernavaca para exigir resultados a la Fiscalía y al Gobierno del Estado con políticas públicas efectivas de protección. Cada 8 de marzo, miles de mujeres y colectivas feministas marchan develando la permanente violencia de género y los feminicidios.
Protestas estudiantiles y conmemoraciones del 2 de octubre y 26 de septiembre originan periódicas marchas ciudadanas que han mantenido viva la memoria de Tlatelolco y Ayotzinapa, sumando reclamos recientes por los asesinatos en 2026 de jóvenes estudiantes de la UAEM, el de Ángel Miguel Hernández y el de las dos alumnas cuyos feminicidios ocurrieron en marzo, Kimberly Joselyn Ramos y Karol Toledo. Relevantes son los bloqueos y movilizaciones de las alumnas de la Escuela Normal Rural de Amilcingo las que año con año acuden a la capital a expresar repetidamente tratos injustos, promesas incumplidas o por cualquier motivo, el caso es reclamar.
Diversos grupos sindicales de la UAEM, gremios de maestros y fracturas entre fuerzas políticas locales con marcado distanciamiento entre el Congreso y el Ejecutivo estatal han desatado plantones y bloqueos en el centro histórico de la ciudad. Recientemente se agregan las movilizaciones por reclamos de trabajadores y derechohabientes del IMSS al ser violentados sus derechos laborales y de asistencia social.
El «Bloque Negro» no es una organización, es una táctica de manifestación adoptada por diversos colectivos de corte anarquista o anticapitalista que se encubre con capuchas, bozales y vestimenta negros con el fin de proteger su identidad frente a la vigilancia policial. Sectores gubernamentales, empresariales y de la sociedad civil condenan estas expresiones al considerarlas actos de vandalismo que vulneran el orden público y desvirtúan los motivos pacíficos de las otras marchas. Lo que hacen es un delito pero no son reprimidos y sancionados ya que primero el lema “Abrazos no balazos”.
El plantón masivo que por 48 días encabezó Andrés Manuel López Obrador en 2006 generó fuertes repercusiones económicas, laborales y sociales que marcaron la historia de la CdMx y que como ejemplo seguido por el brazo anárquico de MORENA hoy a la Cuarta T se le está revirtiendo lo enseñado.
“Por el bien de todos, primero los pobres” que como lema político social y económico de gobierno definió a AMLO y que ha sido retomado por el segundo piso de la Cuarta T de Claudia, es el gran engaño de ambos gobiernos. Los sectores vulnerables siguen enfrentando carencias severas en el acceso a la salud, el surtimiento de medicamentos, la creación y permanencia de empleos formales y garantizar la seguridad pública, negando la efectividad real en la estrategia frente a la pobreza extrema.
El pueblo engañado siempre por los gobiernos cualesquiera que sea su identidad, sigue jodido, se manifiesta en la medida de sus posibilidades, en muchas ocasiones encabezado por oportunistas lideres de partidos, que solo buscan rentabilidad electoral, cuya intervención al igual que la del pueblo no es escuchada y menos atendida.
El pueblo reclama con frecuencia la aplicación real del lema “Primero el pueblo”, señalando contradicciones entre el discurso oficial y casos de privilegios, gastos o decisiones de funcionarios públicos los que lejos de ser enjuiciados por MORENA, son protegidos, defendidos y cuando no se puede los niegan como sus integrantes, ejemplo reciente Guadalupe Taddei quien perdió el privilegio presidencial.
A pesar de haber llegado al INE con el impulso de MORENA y de haber recibido «superpoderes» mediante una reforma legislativa promovida por el partido en 2024, por sus abusos perdió la confianza de la Doctora Claudia Sheinbaum quien le retiró el apoyo ante la gravedad de los escándalos. Diversos sectores impulsan juicios políticos y auditorías en contra de Taddei la que, supuestamente, abandonó el país con rumbo a Estados Unidos.
Para ejemplo de muchos soberbios funcionarios, integrantes de MORENA, gobernadores, legisladores federales y locales y hasta los alcaldes, Sheinbaum con esa intervención afirma que «soy la cereza del pastel» recordando a la opinión pública que, más allá del partido o de la ideología, su imagen y su capital político individual son los que coronan y sostienen el triunfo de la Cuarta T.