A solo unos días de que se consolidara la estructura nacional del Partido PAZ, la violencia política cobró su primera víctima dentro de esta incipiente fuerza partidista. Víctor Manuel Amado de León, quien se desempeñaba como coordinador distrital y líder municipal del instituto en Coatlán del Río, fue asesinado en un ataque armado, convirtiéndose en el primer mártir político de la organización.
De acuerdo con los relatos de vecinos y testigos que reportaron los hechos a los números de emergencia, el ataque ocurrió durante la madrugada del lunes 24 de agosto sobre la calle Guatemala, en la colonia Justo Sierra del municipio vecino de Mazatepec.
Sujetos armados interceptaron a Víctor Manuel Amado de León, excandidato a la alcaldía de Coatlán del Río por el Partido Encuentro Solidario (PES), y abrieron fuego de manera directa contra él mientras se encontraba al interior de un vehículo junto con un acompañante.
Los múltiples disparos alertaron a los pobladores de la zona; al llegar los cuerpos de auxilio, confirmaron que el político morelense falleció al instante en el lugar del ataque debido a la gravedad de las heridas, mientras que su acompañante logró sobrevivir pero fue trasladado de emergencia a un hospital tras resultar gravemente herido.
El homicidio sacude los cimientos de PAZ no solo por la brutalidad de la agresión contra un líder con antecedentes de amenazas en la convulsa región sur de la entidad, sino por el trasfondo y peso político de quienes encabezan el proyecto.
Víctor Manuel Amado de León participó activamente en la vida política del sur de Morelos como excandidato a la presidencia municipal de Coatlán del Río; estuvo postulado y representado en contiendas electorales bajo la bandera del Partido Encuentro Solidario (PES), siglas que también encabezó el actual dirigente nacional del PAZ, Hugo Eric Flores.
Su presencia e influencia pública se centraron en la zona poniente y sur del estado de Morelos, particularmente en el municipio de Coatlán del Río y áreas circunvecinas como Mazatepec.
La dirigencia del nuevo partido descansa sobre liderazgos estrechamente vinculados al exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo: por un lado, Hugo Eric Flores Cervantes como presidente del Comité Directivo Nacional, y por el otro, Gerardo Becerra Chávez Hita al frente del Comité Directivo Estatal en Morelos.
El presidente nacional de PAZ, Hugo Eric Flores, mantiene una longeva y estratégica alianza política con Blanco. Flores, fundador del extinto Partido Encuentro Social (PES), fue la pieza clave que impulsó la candidatura y posterior llegada de Cuauhtémoc Blanco a la gubernatura de Morelos. Además, en su reciente paso como presidente de la Sección Instructora en la Cámara de Diputados, Flores estuvo a cargo de expedientes delicados como las solicitudes de desafuero encaminadas contra el propio Blanco, afianzando aún más su nivel de interlocución y cercanía.
Gerardo Becerra Chávez Ita, presidente estatal del PAZ, fungió durante la administración estatal de Cuauhtémoc Blanco como coordinador de Análisis Estratégico, cargo en el cual se le ubicó como «Zar Anticorrupción» por la presentación mediática de decenas de denuncias contra la administración de Graco Ramírez que pocas veces concluyeron en sanciones, hasta su renuncia en octubre de 2021
Este atentado letal contra la estructura territorial de PAZ pone a prueba la capacidad de respuesta e influencia de este grupo político, el cual busca posicionarse en el mapa electoral sobre un territorio severamente lacerado por el crimen organizado.
Tras confirmarse el deceso de Amado de León, el dirigente estatal Gerardo Becerra Chávez Hita emitió una postura oficial en la que condenó categóricamente la agresión y confirmó que la víctima ya había advertido riesgos contra su integridad física.
A través de un comunicado de prensa, el Comité Directivo Estatal fijó su postura frente a los hechos:
“Víctor Manuel era un hombre trabajador, un hombre de bien con un gran amor por su pueblo. Él ya había recibido amenazas, por lo que hacemos un llamado firme a las autoridades para que estos antecedentes sean considerados dentro de una investigación pronta, exhaustiva y transparente, que permita esclarecer los hechos y llevar ante la justicia a quienes resulten responsables”.
El asesinato de Víctor Manuel Amado abre un nuevo capítulo de tensión electoral e inseguridad en Morelos, desafiando el discurso de pacificación que enarbola la cúpula nacional y estatal de este recién integrado partido político.