Este lunes hablemos como “el 10 de mayo fue el arranque adelantado de las campañas electorales en Morelos”. Aunque el proceso electoral ordinario 2026-2027, todavía no comienza oficialmente, en los hechos muchos actores políticos ya iniciaron su propia campaña. Y el 10 de mayo terminó por confirmar que los festejos del Día de las Madres se han convertido en uno de los principales escaparates de promoción política anticipada para diputadas y diputados locales y federales, presidentas y presidentes municipales, síndicas, síndicos, regidoras y regidores.
Durante los últimos días, las redes sociales se inundaron de fotografías, transmisiones en vivo y videos de eventos organizados en prácticamente todos los municipios del estado. Rifas, regalos, comida, grupos musicales, bocinas gigantes y espectáculos cómicos formaron parte de una estrategia de posicionamiento político cada vez menos disimulada.
El nivel de promoción llegó a tal grado que incluso hubo diputados que hasta cantantes resultaron. Micrófono en mano, varios personajes aprovecharon los festivales para intentar conectar emocionalmente con el público entre aplausos, selfies y videos para redes sociales. Otros actores políticos apostaron por llevar personajes populares para garantizar convocatoria, y algunas hasta a Excelsa, de La Familia Peluche, se trajeron como parte del espectáculo para las madres.
Todo esto mientras las publicaciones oficiales y personales repetían el mismo formato: grandes escenarios, nombres de funcionarios en lonas, videos editados profesionalmente y mensajes diseñados para fortalecer presencia pública rumbo a la elección de 2027.
Porque aunque nadie hable todavía de candidaturas, hay una coincidencia imposible de ignorar: las y los funcionarios que más activismo tuvieron durante este 10 de mayo son precisamente quienes ya aparecen como aspirantes a diputaciones, alcaldías o incluso a la reelección.
En Morelos, los festivales del Día de las Madres dejaron de ser únicamente actos conmemorativos. Hoy funcionan también como plataformas de construcción electoral y campañas de posicionamiento disfrazadas de convivencia social.
El problema de fondo es el contraste entre estos eventos y la realidad que enfrentan miles de madres morelenses. Porque mientras algunos funcionarios organizaban rifas, cantaban o llevaban celebridades para ganar simpatías, siguen existiendo madres que buscan a hijas e hijos desaparecidos, que exigen justicia por feminicidios o que viven diariamente bajo el peso de la inseguridad y la violencia.
A poco más de un año de la elección, el 10 de mayo dejó una señal clara: en Morelos, la carrera política rumbo a 2027 ya comenzó.