- El Gobierno de Morelos da seguimiento interinstitucional al entorno escolar luego de que cuestionarios anónimos detectaran riesgos en el alumnado.
- Las acciones coinciden con los recientes datos presentados por la secretaria de Educación, Karla Aline Herrera Alonso, sobre el mapa de consumo de sustancias como el alcohol y el fentanilo en la entidad.
Para atender de manera directa las problemáticas de seguridad y prevención de adicciones que enfrentan las y los jóvenes en las aulas, autoridades de los tres órdenes de gobierno encabezaron una mesa de trabajo en la Escuela Secundaria Andrés Quintana Roo, ubicada en este municipio de la Región V.
La intervención se da en un momento clave para el sector educativo de Morelos. Recientemente, la secretaria de Educación del estado, Karla Aline Herrera Alonso, dio a conocer los resultados de una serie de encuestas aplicadas en la entidad, las cuales revelaron datos de alerta en la comunidad estudiantil: mientras que el consumo de fentanilo en nivel medio superior mostró una reducción al ubicarse por debajo del 1%, el consumo de alcohol se mantiene como la principal sustancia de primer contacto, alcanzando hasta un 28% de prevalencia en secundarias y preparatorias.
Ante esta realidad, las autoridades estatales buscan pasar de los datos estadísticos a la acción focalizada en territorio. En el plantel de Tetela del Volcán, se presentaron los resultados de un diagnóstico anónimo aplicado de forma directa a la comunidad estudiantil de secundaria y bachillerato. El ejercicio arrojó gráficas y métricas concretas sobre factores de riesgo, entornos de protección, consumo de sustancias y percepciones de seguridad dentro y fuera de las aulas.
Estrategia integral y directa en el territorio
La sesión fue presidida por Braulio Olivar Hernández, director general de Atención Ciudadana de la Secretaría de Gobierno, quien enfatizó que el objetivo central es consolidar un modelo de trabajo que sustituya las suposiciones por evidencia objetiva para instrumentar respuestas efectivas en las comunidades.
«Desde la Secretaría de Gobierno impulsamos este modelo para avanzar de la identificación de las problemáticas hacia la intervención preventiva en territorio, fortaleciendo la corresponsabilidad entre autoridades, escuelas, familias y comunidad», afirmó Olivar Hernández.
Para dar sostén a los acuerdos, en el encuentro participaron representantes de un amplio frente institucional:
- Sector educativo y de protección: Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), Secretaría de Educación y el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA Morelos).
- Seguridad y prevención: Guardia Nacional y las áreas de Prevención del Delito.
- Salud y equidad: Servicios de Salud de Morelos, Secretaría de Salud y Secretaría de las Mujeres.
- Nivel municipal y escolar: Directivos y docentes del plantel, comités de madres y padres de familia, así como el presidente municipal de Tetela del Volcán, Esaud Mendoza Solís.
Compromiso de continuidad
Como resultado de la reunión dentro de la Mesa Regional para la Construcción de Paz y Seguridad, se firmaron compromisos para implementar un esquema periódico de intervención y evaluación en la Secundaria Andrés Quintana Roo. Las actividades estarán dirigidas tanto al alumnado como a los padres de familia y docentes, centrándose en la prevención del delito, el combate a las adicciones y el fortalecimiento de redes de apoyo emocional y social.
El Gobierno del Estado confirmó que este protocolo de diagnóstico e intervención focalizada no se limitará a este plantel, sino que se replicará gradualmente en las escuelas de los nueve municipios que conforman la Región V para adaptar las estrategias a las dinámicas locales de cada zona.
Ubicado en las faldas del volcán Popocatépetl, al noreste del estado de Morelos, el municipio de Tetela del Volcán cuenta con una población estudiantil aproximada de 2,000 adolescentes en los niveles de secundaria y bachillerato. A pesar de situarse históricamente entre las demarcaciones con menor incidencia delictiva general en la entidad, la zona ha registrado en el último año un repunte preocupante en delitos patrimoniales, violencia intrafamiliar y riesgos asociados al narcomenudeo y consumo de sustancias en jóvenes, lo que ha encendido las alarmas de las autoridades locales para reforzar la presencia institucional y prevenir focos de violencia en el entorno escolar.