El sector empresarial prevé un apretón fiscal de parte de la Secretaría de Hacienda y del SAT sin considerarlo una reforma fiscal con nuevos impuestos para 2027, sobre todo porque será un año electoral y MORENA, no puede exponerse a perder más escaños de los que perderá en los Congresos federal y locales, por lo que el «apretón fiscal» se dará con una mayor fiscalización y supervisión del pago de impuestos, combatiendo el lavado de dinero, la evasión y la elusión fiscal, el contrabando, recuperación y cobro de adeudos fiscales anteriores. El incremento estimado por el endurecimiento de la vigilancia respecto al año anterior equivale a una captación extraordinaria de aproximadamente 300 mil millones de pesos (al pasar de 5.8 a 6.1 billones).
El desequilibrio que presenta la Hacienda Federal se debe a los ya históricos fraudes cometidos con las obras faraónicas, el abuso en el gasto de su construcción, el excesivo gasto de operación para hacerlas parecer como proyectos de éxito y no como lo que son, proyectos fallidos. El impacto económico y presupuestal de las grandes obras de infraestructura de la llamada Cuarta Transformación, como el Tren Maya, la Refinería Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, sumado a los programas sociales, ha elevado el déficit público a niveles no vistos en décadas.
Ahora la Cuarta T para hacerse de recursos frescos tiene que apretar el cinturón a los causantes a los que debió haber sometido a la fiscalización desde el principio de la gestión. La medida es plausible si no existiera la causa, la pobreza gubernamental gestada por los sueños morenistas. Se debe recurrir a medidas restrictivas de un gasto innecesario como el sostenimiento de las obras y los proyectos fallidos y detener la sangría de otros muchos cuya existencia se debe a la protección que ejerce el gobierno federal a los morenistas.
Un caso que sin ser obra faraónica se ha convertido en el mayor fraude, el mayor desfalco y el mega robo de la Cuarta T, el contrabando técnico de gasolinas y diésel, el que falsamente ingresa por aduanas y puertos como aceites, lubricantes o aditivos evadiendo los pagos del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el IVA, conocido como huachicol fiscal han representado un perjuicio al erario entre 2019 y 2026 un poco más de 730,000 millones de pesos. Este esquema de evasión le cuesta al Estado mexicano un promedio superior a los 485 millones de pesos diarios, lo que equivale a 175 mil millones al año poco más de la mitad pretendida de recaudación fiscal por el año venidero.
Tema de continuo interés político y social en México es la actuación de los hijos de López Obrador, revelando conflicto de interés y uso indebido de influencias, a los que se debe aplicar una mayor fiscalización, transparencia y rendición de cuentas sobre sus ilícitas y abusivas actividades.
A propósito de despilfarros alejados de la austeridad republicana pregonada en la Cuarta Transformación como lema de honestidad, comentamos que el pasado lunes 24 de agosto, el clan formado por Andrés Manuel «Andy» y Gonzalo Alfonso «Bobby» López Beltrán, sostuvieron una reunión de aproximadamente cinco horas en el restaurante italiano «Magazzino», ubicado en la colonia Condesa de la Ciudad de México, con el empresario Juan Domingo Beckmann, director general de Tequila Cuervo, Daniel Asaf, exjefe de la Ayudantía Presidencial y el empresario Mauricio Garduño, vinculado al sector de tecnología y transformación digital.
Como se acostumbra en estos casos de clientela relevante, el restaurante cerró sus puertas exclusivamente para ellos, el “conclave del Bienestar” estuvo resguardado por un fuerte dispositivo de seguridad de seis camionetas con sus respectivos “guarros” y consumió vino de alta gama Sassicaia, con valor estimado de entre 16 y 24 mil pesos por botella y por supuesto Tequila Cuervo que seguramente fue obsequiado por Domingo Beckman.
Espero que no hayan elucubrado sacar un chafa Tequila del Bienestar, recordemos que los López Beltrán son especialistas en proyectos fallidos pero muy rentables para su bolsillo como el Chocolate del Bienestar o el equipamiento del Tren Maya entre otros.
La realidad es que a todos los integrantes y familiares de la Cuarta Transformación se les debería someter a un proceso judicial sancionatorio en los actos en que hayan incurrido de manera corrupta, empezando por detener todo aquello que cuesta y no produce.
Este domingo, durante la 5ª. Reunión Plenaria de los Diputados Federales del partido Morena, Ariadna Montiel Reyes su dirigente nacional, dijo sin poner nombres, porque son muchos y largo de mencionarse que, no otorgará candidaturas a perfiles con antecedentes cuestionables o «vínculos inconfesables», incluso si llegan a ganar las encuestas internas del partido. En el auditorio por ser diputado federal, se encontraba Cuauhtémoc Blanco Bravo quien al escuchar lo dicho por Montiel inquietamente se tronaba los dedos. Dice un dicho popular “no fue pedrada pero sonó a resortera”