Es común en el día a día escuchar la frase: “no sabía que eso era ilegal”, a simple vista puede parecer una justificación válida, principalmente cuando se trata de normas complejas. No obstante, en el marco jurídico no guarda ningún sustento o justificación, toda vez que contrario a lo que puede creerse, el desconocimiento de la ley no exime de responsabilidad.
Pero ¿En qué consiste este principio? Pues bien, el principio de que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, constituye una pieza fundamental en el derecho, esto es así ya que a través de él se garantiza que una persona eluda su responsabilidad bajo el argumento de que ignoraba una norma.
Y si bien, en un primer momento esta frase puede parecer cruel, lo cierto es que se garantiza el acceso a la justicia, pues si se permitiera que las personas evitaran las consecuencias de su actuar bajo el argumento de que ignoraban una ley, ello vulneraría el estado de derecho pues bastaría con decir “no sabía” para poder evitar una sanción, lo cual de forma innegable generaría un escenario de impunidad.
Ahora bien, es importante mencionar que, la ley parte de una presunción en donde todos los ciudadanos tienen el deber de conocer las normas que rigen su conducta, ello no significa que deban de memorizar códigos, o ser expertos en la materia; pero si existe la responsabilidad mínima de actuar con diligencia y prudencia, así como estar informado. Por citar un ejemplo, nadie puede justificar una infracción de transito alegando que desconocía el límite de velocidad permitido.
Otro ejemplo claro, se presenta en la comisión de un delito como el abuso o violación sexual, en el que una persona puede argumentar que no sabía que la otra era menor de edad porque “aparentaba ser mayor”. Sin embargo, este argumento no es suficiente para eximir a la persona de responsabilidad. Máxime que la ley protege de manera reforzada a las personas menores de edad, pues la simple apariencia física de una persona no es un criterio válido para exceptuar la responsabilidad penal.
Luego entonces, el desconocimiento de la ley no puede ser considerado como una causa de exoneración de responsabilidad, pues de hacerlo se atentaría contra el acceso a la justicia. Para finalizar, permitir que la ignorancia excuse el incumplimiento de la ley rompería la igualdad ante la norma y haría inviable su aplicación. Por ello, la responsabilidad jurídica no depende de lo que cada persona sabe, sino de lo que la ley establece.