Este lunes hablemos de La Casa de los Mañosos.
Morena quiere que el INE retire de internet y frene en televisión una sátira que ridiculiza a personajes de la Cuarta Transformación. No estamos hablando de una amenaza contra la democracia ni de una campaña clandestina: estamos hablando de humor político. El partido gobernante se sintió agraviado y, en lugar de soportar la crítica, pidió la intervención de la autoridad electoral.
La Casa de los Mañosos es una serie creada con inteligencia artificial que nació en medios digitales independientes y comenzó a publicarse el 27 de julio de 2026 en YouTube, Facebook, TikTok y otras redes sociales. Parodia el formato de La Casa de los Famosos, pero sus habitantes son caricaturas de personajes vinculados con Morena. El premio no es dinero, sino un “fuero vitalicio”.
Mediante la exageración y el absurdo, sus capítulos hablan de corrupción, impunidad, huachicol, austeridad fingida, censura y presuntos vínculos entre la política y la delincuencia. Posteriormente, TV Azteca retomó estos contenidos y anunció que transmitiría el programa el 23 de agosto por Azteca Uno y ADN Noticias.
Entonces ocurrió lo preocupante. El 26 de agosto, Morena presentó una queja ante el Instituto Nacional Electoral contra Televisión Azteca, Azteca Noticias y quienes producen y difunden La Casa de los Mañosos.
Morena solicitó medidas cautelares para retirar publicaciones y materiales audiovisuales, suspender su difusión, frenar su retransmisión e impedir que contenidos semejantes fueran transmitidos por televisión abierta. Podrán llamarlo procedimiento electoral, pero pedir que una expresión crítica desaparezca de las pantallas tiene un nombre: censura.
La Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral del INE abrió diligencias preliminares y comenzó a investigar quién produce la serie, cómo se financia, quién administra sus cuentas y si existe participación de partidos o personas servidoras públicas.
La Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Internacional de Radiodifusión manifestaron su preocupación y pidieron al INE que no utilice sus atribuciones para restringir el humor político, la libertad de prensa ni las expresiones críticas.
Hasta ahora, no está acreditado públicamente que el INE haya concedido las medidas cautelares y tampoco existe una resolución que declare ilícita la sátira. Sin embargo, la intención de Morena quedó documentada: quiso utilizar a una autoridad electoral para retirar contenidos que le incomodan.
La Casa de los Mañosos podrá ser exagerada, agresiva y mordaz. Precisamente de eso se trata la sátira. La democracia no peligra cuando la ciudadanía se burla del poder, sino cuando el poder pretende decidir de qué puede reírse la ciudadanía.