Organizaciones sociales, regidores y autoridades municipales condenaron enérgicamente el asesinato del regidor y activista social Gabriel Rivas Ríos, quien fue atacado a balazos la tarde del miércoles cuando circulaba en su vehículo por la zona de Ejidos de Acapantzingo. Las reacciones de indignación no se hicieron esperar, con protestas en el centro de la capital morelense que califican el hecho como un “crimen de Estado” y cuestionan el retiro previo de sus medidas cautelares pese a las amenazas que había recibido.
Integrantes de la Asociación Cívica Morelense “Gustavo Salgado”, activistas y representantes sociales se congregaron este jueves en la Plaza de Armas de Cuernavaca para exigir justicia. Los manifestantes reprocharon a las autoridades que se le hayan retirado las medidas de protección a Rivas Ríos a pesar de las amenazas de las que ya era objeto.
El contingente advirtió que otorga un plazo de ocho días para que las investigaciones arrojen resultados concretos y los responsables estén tras las rejas. De lo contrario, anunciaron que llevarán el caso a la conferencia mañanera en la Ciudad de México para solicitar que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga el expediente, además de exigir que se cumplan las causas sociales que el regidor defendía. Posteriormente, realizaron una caminata hacia el Ayuntamiento capitalino para colocar una ofrenda en su memoria.
Al arribo del contingente de manifestantes al Palacio Municipal, el presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, aseguró que era amigo de Gabriel Rivas Ríos y señaló que el Ayuntamiento no puede pronunciarse sobre un móvil en específico, aclarando que dicha atribución corresponde enteramente a la fiscalía estatal.
Previamente, durante la sesión ordinaria del Consejo Municipal de Seguridad Pública, el alcalde encabezó un minuto de silencio en honor al integrante del Cabildo, lamentando profundamente el ataque armado que le costó la vida.
Durante las demandas de esclarecimiento, también salió a flote una grave denuncia pública sobre presiones previas sufridas por el funcionario dentro del Cabildo, donde el secretario municipal del Ayuntamiento, Óscar Cano Mondrágón, le habría pedido «no meterse» con las licencias para la venta de alcohol bajo el argumento de que «la maña está fuerte».
Por su parte, las y los regidores del partido Morena en Cuernavaca —Elia Ortiz García, Arnett Juliana Jiménez Gaspar y Alan Salvador Moreno Domínguez— se pronunciaron de manera formal para exigir a las instancias correspondientes que el homicidio no quede impune.
En la misma línea, presidentes y presidentas municipales de Morena en Morelos emitieron un comunicado conjunto en el que lamentaron el fallecimiento y enviaron un abrazo solidario a la familia y amistades de Rivas Ríos. Destacaron que el regidor dedicó su vida a la lucha social y fue una voz crítica y valiente frente a problemas neurálgicos como el orden en las calles, los servicios, cobros abusivos y la defensa del territorio. Los ediles exigieron que la investigación considere su labor pública y llegue hasta las últimas consecuencias, tanto con los autores materiales como intelectuales, confiando en el trabajo de la Fiscalía General del Estado y de la Mesa de Construcción de Paz y Seguridad.