IRRADIA NOTICIAS
10 de junio del 2026
No hay tiempo que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
A propósito de la captura en días pasados de La tripa, en Cholula Puebla, hoy quiero más que opinar o definir una problemática como la inseguridad pública que de por sí es evidente y existe, quiero recordar de a poco cómo fue el paso del señor Blanco por Morelos y entender a propósito de la fiebre futbolera, incluido el decreto presidencial del asueto obligatorio del 11 de junio. Porque de verdad no lo entiendo.
Si tomamos como referencia la cobertura mediática , las auditorías oficiales, que dicho sea de paso no son como muy claras y las críticas más recurrentes durante su sexenio, además de los episodios que más dañaron la imagen al exgobernador y ex futbolista como Político en Morelos, debemos sin dudar enlistar la crisis de inseguridad y violencia que tomó como rehén a la sociedad Morelense durante su administración, ya que Morelos se mantuvo entre los estados con mayores tasas de homicidio doloso, extorsión, feminicidio y actividad del crimen organizado, no hubo una estrategia efectiva para contener la violencia. La constante percepción de inseguridad, la intranquilidad con la que se vivió y camino a lo largo del territorio morelense fue sin duda la peor época de que se tenga memoria.
Recordemos la fotografía con presuntos líderes criminales en 2022 en la que aparecía junto a presuntos criminales insisto hoy uno de ellos capturado. Aunque Blanco negó cualquier vínculo y afirmó que se tomaba fotos con muchas personas, el escándalo se convirtió en una de las mayores controversias de su gobierno. Por cierto no corrió con la misma suerte de los alcaldes y exalcaldes detenidos hace unas semanas en el operativo enjambre y recordemos qué parte de las pruebas en contra de ellos fueron precisamente fotos y videos con líderes criminales.
También podemos recordar, las observaciones millonarias de la Auditoría Superior de la Federación, que detectó irregularidades por miles de millones de pesos en el manejo de recursos federales destinados a salud, seguridad, infraestructura e incluso la mentira de la construcción en la pandemia de un hospital.
Estas observaciones generaron fuertes cuestionamientos sobre la transparencia y la rendición de cuentas de su administración, el dispendio de sus colaboradores cércanos y de quienes aprovecharon su evidente analfabetismo, torpeza e incapacidad de lectura incluso.
Sin olvidar desde luego las acusaciones de nepotismo y favoritismo, durante su gobierno enfrentó señalamientos por la incorporación de familiares y personas cercanas en cargos públicos, lo que alimentó críticas sobre el uso político de la administración estatal, para beneficiarse del erario. No se le recuerdan más de 10 eventos públicos, ni una sola obra magna que atrajera al Estado empleo formal, desarrollo sostenido, o mejora en la calidad de vida de los morelenses. Habría que, preguntar ¿Dónde están las investigaciones y denuncias por presuntos actos de corrupción?
A lo largo de su mandato surgieron denuncias e investigaciones relacionadas con presunto enriquecimiento ilícito, falsificación de documentos, aunque varios asuntos permanecieron en disputa política y jurídica, lo que sin dudas contribuyó, al desgaste de su imagen pública, de los cuestionamientos de su actuar y dudas sobre su gobierno, y sus cercanos.
Si hoy se sabe que desde 2019 la Sedena advirtió de vínculos del gobierno del señor Blanco con el crimen organizado ¿Porque sigue como si nada más allá del Fuero Constitucional con el que cuenta?
Y la verdad, resulta muy complicado entender cómo se imparte la justicia en este país. Por un lado se activa la maquinaria y el peso de la ley en fast track a quien incomoda al régimen oficial y por otro lado se permite con bombo y platillo incluso en lo mediático el actuar de personajes como el señor Blanco, y solo para reafirmar y demostrar mi comentario.
Hace algunas semanas, salió a la luz pública un podcast de Blanco con sus dos cómplices y excompañeros de profesión.
Sin saber a ciencia cierta la cantidad de seguidores que ven el contenido inverosímil, burdo, básico y lleno de estridencia de estos personajes, me llama la atención, que nadie o pocos critiquen u observen al señor Blanco por darle más importancia a este tipo de contenido, que por ejemplo cuestionar su trabajo como Legislador.
Nadie habla o pregunta cuantas iniciativas a formulado en la Cámara de Diputados, sus intervenciones en tribuna , sus opiniones en la discusión y en su caso aprobación de Dictámenes, su participación en las comisiones a las que por ley pertenece.
Y es que él no tiene la culpa de que sea más recordado por golpear a periodistas, por insultar dentro de la cancha a jugadores, de su actitud de soberbia, que por llevar más de 11 años viviendo del gasto público sin haber hecho una obra, resuelto un problema, o dictado una instrucción que nos permitiera a los Morelenses recordarlo como Servidor Público medianamente ejemplar.
La culpa es de quién lo sigue tratando como falso ídolo, en lugar de recordarle que hoy lleva insisto 11 años cobrando y viviendo como Servidor público y Legislador si se le puede llamar así.
Esperemos que el tiempo, las circunstancias políticas, el curso de las investigaciones y las pruebas permitan en el futuro, darle el trato, observando siempre el debido proceso que se merece el caso, porque lo que hoy hace más de al menos 8 años, al menos pasa, q es que en este país pesa más la popularidad que el cumplimiento de la ley. Al tiempo mi querido Teodoro.
Ese es mi comentario y nos escuchamos en la próxima.
Feliz miércoles premundialista.
México 3 Sudáfrica 1