- DARÁ APERTURA AL CAPITAL PRIVADO EN LA BANCA, LA ENERGÍA Y EL SECTOR AGROPECUARIO
En lo que representa el giro estratégico más profundo en su modelo económico y social de las últimas décadas, el gobierno de Cuba ha presentado ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) un paquete masivo de 176 transformaciones estructurales agrupadas en 23 ejes estratégicos.
El primer ministro, Manuel Marrero Cruz, expuso este plan diseñado para reactivar la economía isleña y «corregir distorsiones» en medio de la crisis más compleja que vive el país desde el denominado Periodo Especial de los años 90. Según el jefe de Gobierno, las medidas buscan preservar los pilares del socialismo mediante un «ejercicio soberano» que incorpore de forma regulatoria las reglas del mercado, desterrando de manera definitiva el «dogmatismo» y la «asociación mecánica entre socialismo e igualitarismo».
Las propuestas —que compilan 176 medidas validadas tras un proceso de consulta y recomendaciones del Buró Político— modifican sustancialmente el funcionamiento de la empresa estatal, otorgan un rol inédito al sector privado y abren sectores clave a la inversión extranjera y nacional.
1. El fin del monopolio estatal bancario y una profunda reforma cambiaria
Uno de los giros más radicales de la reforma ocurre en el sector financiero con la apertura al capital privado, cooperativo y extranjero en la actividad bancaria. El Banco Central de Cuba (BCC) supervisará nuevas instituciones de banca corporativa y universal privadas que operarán en igualdad de condiciones regulatorias con la banca pública. Asimismo:
- Se permitirá la creación de entidades de microcrédito privadas y el uso de activos virtuales (criptomonedas) y tecnologías financieras para cobros y pagos nacionales e internacionales.
- Adiós al corralito financiero: Se eliminan los límites en las transferencias bancarias y en la extracción de efectivo para personas naturales y jurídicas, tanto cubanas como extranjeras.
- Mercado cambiario digital y devaluación: Se autorizarán casas de cambio privadas, se implementará un sistema de subastas de divisas en tiempo real y se realizarán devaluaciones sucesivas de la moneda nacional para cerrar la brecha con el mercado informal. El gobierno advirtió que las empresas estatales que no soporten la devaluación serán liquidadas.
2. Autonomía radical y privatización parcial de la Empresa Estatal Socialista
La empresa estatal —definida constitucionalmente como el sujeto principal de la economía— sufrirá una metamorfosis hacia el modelo de sociedad mercantil por acciones. El Estado se reservará la propiedad mayoritaria solo en sectores estratégicos, permitiendo que formas de gestión no estatales (privadas) y personas naturales adquieran acciones corporativas.
- Se elimina la escala salarial rígida; ahora el salario mínimo se negociará internamente con los sindicatos según la salud financiera de la empresa y la inflación.
- Se descentraliza por completo la aprobación de precios mayoristas y minoristas basados en costos y tendencias del mercado.
- Se acaba la distribución física y centralizada de recursos por parte del Estado, transitando hacia una planificación financiera impulsada por el mercado y contratos directos de oferta y demanda.
3. Impulso a las MIPYMES y despegue del sector privado
Para los actores económicos no estatales, el paquete normativo elimina trabas de escala y amplía los derechos de propiedad:
- Se permitirá la contratación de más de 100 trabajadores (lo que catalogará formalmente a estos negocios como empresas privadas) y una sola persona natural podrá ser titular o accionista de más de una empresa.
- Se concederán derechos reales de usufructo y superficie a empresas privadas para inversiones a largo plazo.
- Se reducirá la lista de actividades prohibidas y se autorizará a las MIPYMES el depósito de divisas en efectivo con derecho a extracción, siempre que se declare su origen lícito.
4. Apertura energética y transición al capital privado
En respuesta a la severa crisis energética y de suministro de combustible, el plan autoriza la participación de capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles, abarcando la red de servicentros minoristas. Las empresas privadas y cooperativas que inviertan en fuentes renovables de energía (como sistemas fotovoltaicos independientes del Sistema Eléctrico Nacional) recibirán reducciones impositivas equivalentes al monto invertido.
5. Revolución agrícola: Usufructo indefinido y comercio exterior directo
El sector agropecuario se reestructurará para permitir la entrada de empresas privadas. Aunque se mantiene la propiedad estatal de la tierra, se otorgará el derecho de usufructo por tiempo indeterminado tanto a personas jurídicas estatales como privadas y naturales, eliminando el requisito obligatorio de «trabajo directo». Adicionalmente, las cooperativas ganan autonomía total: podrán importar combustible, gestionar financiamiento externo y realizar comercio exterior de forma directa sin mediación obligatoria de firmas estatales.
6. Giro social: Subsidiar a personas, no a productos
En el ámbito fiscal y de asistencia social, el modelo cubano ejecutará un cambio de paradigma largamente postergado: la eliminación gradual de los subsidios universales a los productos. Los recursos se redireccionarán para subsidiar directamente a las personas en situación de vulnerabilidad mediante un nuevo Fondo de Protección Social.
De forma paralela, el sector privado estará obligado a asumir responsabilidades comunitarias directas, tales como financiar módulos básicos de alimentos, apoyar comedores sociales o aportar a fondos locales de emergencia.
Contexto de la Reforma: El Gobierno cubano atribuyó la urgencia de estas medidas al recrudecimiento de las sanciones económicas de Estados Unidos (reforzadas a inicios de 2025), que han bloqueado las fuentes de divisas y el suministro de combustible. Sin embargo, el Primer Ministro admitió que el plan también busca enmendar «errores e insuficiencias propias» acumuladas desde los lineamientos aprobados en 2011.