Tras una decisión que marca el fin de una era para la educación en el estado de Morelos, la directiva del icónico Colegio Cristóbal Colón de Cuernavaca formalizó su decisión de reestructurar su modelo de enseñanza. Tras más de ochenta años impartiendo una rigurosa instrucción de disciplina castrense en sus niveles de secundaria y preparatoria, la institución privada acatará las nuevas disposiciones y lineamientos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), iniciando un proceso de adaptación hacia el marco curricular de la Nueva Escuela Mexicana.
Un Legado Arraigado en la Sociedad Morelense
La historia de este emblemático centro educativo se encuentra indisolublemente ligada a la figura del padre Armando Vargas Caraza, un clérigo visionario cuya impronta moldeó el carácter de generaciones enteras. Fundado bajo su liderazgo, el Colegio Cristóbal Colón nació con la firme convicción de conjugar la fe católica, la excelencia académica y una rigurosa disciplina militar. A lo largo de los años, el plantel se convirtió en un pilar fundamental de la sociedad de Morelos, donde miles de jóvenes formaron su carácter bajo la premisa del servicio, la rectitud y la devoción.
No obstante, tras el deceso del padre Vargas, la institución vivió una etapa de transición decisiva. Sus herederos optaron por vender el colegio al inversionista Ovidio Noval Nicolau, transacción que dio paso a una nueva etapa administrativa y organizativa. A pesar de los cambios en la propiedad y en la gestión, el inmueble y su comunidad educativa mantuvieron intacta la esencia que el sacerdote impregnó desde su origen, conservando la disciplina castrense como su principal sello distintivo hasta el día de hoy.
Cumplimiento Legal y Ajustes Institucionales
A través de una postura oficial, las autoridades del plantel recalcaron que todas las actividades desarrolladas a lo largo de sus 81 años de trayectoria se ejecutaron en estricto apego al marco jurídico. Frente a las recientes reformas educativas, la administración expresó su compromiso institucional de acatar las normas gubernamentales, asegurando que su esencia —sustentada en el honor, la sabiduría y el valor— permanecerá intacta aunque cambie la forma de impartir la disciplina.
«Colgar la guerrera y el uniforme no significará el término de la misión… Nos adaptaremos a esta nueva era de la Nueva Escuela Mexicana, pero para quienes tenemos la rectitud como forma de vivir, esto representa un fortalecimiento al espíritu.»
Para la educación básica (preescolar y primaria), la operatividad continuará sin alteración alguna, ya que dichos niveles nunca han contado con esquema castrense. En el caso de la secundaria, la institución trabaja en un esquema de transición donde las actividades de índole militar se transformarán en disciplinas deportivas, garantizando la continuidad de su escolta y banda de guerra.
Respecto al nivel preparatoria, la directiva aclaró que su incorporación no pertenece a la SEP, sino a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). En este sentido, señalaron que respetan las sanciones impuestas por las autoridades locales, pero su equipo legal analiza el alcance en torno a la autonomía universitaria para definir los ajustes aplicables exclusivamente en el rubro disciplinario, manteniendo firme y normal su plan académico.
Rumbo al Ciclo Escolar 2026-2027
El Colegio Cristóbal Colón ratificó que mantendrá sus puertas abiertas para el ciclo escolar 2026-2027. El pronunciamiento oficial fue respaldado por el Licenciado y Maestro en Derecho Diego Armando Franco Vivanco, Presidente del Consejo de Administración de Grupo Consultor S.A. de C.V. y Rector Institucional de la escuela.
Las claves oficiales de incorporación que sustentan la validez académica del plantel son:
- Preescolar (SEP): No. 17PJN0024V
- Primaria (SEP): No. 17PPR0005X
- Secundaria (SEP): No. 17PES0008N
- Preparatoria (UAEM): No. XXVII/12.P
Con este paso, la centenaria institución se prepara para escribir un nuevo capítulo en la historia educativa de Cuernavaca, despidiéndose del uniforme militar pero conservando, según sus directivos, el espíritu de cuerpo y la vocación de educar que los ha caracterizado durante más de ocho décadas.
Descontento y Reacciones de la Comunidad Exalumna
La noticia del cambio de modelo provocó una fuerte ola de reacciones en redes sociales, donde decenas de egresados expresaron su descontento y nostalgia ante la postura oficial. Diversas generaciones de exalumnos criticaron la pasividad de las autoridades del plantel, lamentando que la institución no haya salido a defender legal o públicamente un modelo formativo que moldeó a miles de jóvenes morelenses a lo largo de más de ocho décadas. Para la comunidad de antiguos estudiantes, la rendición del carácter militarizado representa la pérdida irreversible de la identidad histórica y el prestigio con el que crecieron.