Elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), adscritos a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), cumplimentaron una orden de aprehensión en contra de Elizabeth Marina “N”, exjefa del Departamento de Contabilidad del Fideicomiso del Lago de Tequesquitengo (Filateq). A la exfuncionaria se le acusa de su probable responsabilidad en los delitos de peculado agravado, ejercicio ilícito del servicio público y ejercicio abusivo de funciones, tras detectarse un presunto desvío superior a los 19 millones de pesos.
Según las investigaciones de la FECC, en el año 2022 la imputada habría utilizado su posición estratégica en el área contable para desviar fondos públicos millonarios que originalmente estaban etiquetados y destinados a un proyecto de desarrollo en la región del lago. Al detectarse las anomalías financieras, un Ministerio Público especializado solicitó y obtuvo la orden de captura de un juez de control, la cual ya fue ejecutada.
Esta detención no es un hecho aislado, sino el más reciente eslabón de una cadena de corrupción institucionalizada dentro del Filateq durante la administración del exgobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.
Cabe recordar que, previamente, las autoridades ministeriales detuvieron a Dionicio Emanuel “N”, quien fuera el titular del fideicomiso durante dicho sexenio. La captura del exdirector general marcó el inicio del desmantelamiento de una estructura dedicada al saqueo de las reservas territoriales y del erario del estado de Morelos, operada desde el corazón del organismo encargado de detonar el turismo en el llamado «Mar de Morelos».
Las indagatorias en torno al Filateq han destapado un escándalo mayor que va más allá del desvío de los 19 millones de pesos. Durante el sexenio de Cuauhtémoc Blanco, el fideicomiso presuntamente operó como una inmobiliaria clandestina para favorecer a la cúpula del poder estatal.
De acuerdo con las líneas de investigación, bajo la gestión de Dionicio Emanuel y con la complicidad de las áreas contables, administrativas, notariales y registrales se llevó a cabo la venta irregular de terrenos de alta plusvalía en la zona perimetral del Lago de Tequesquitengo. El modus operandi consistía en rematar predios a precios ridículamente bajos o mediante esquemas de escrituración plagados de anomalías, con el único fin de privilegiar y enriquecer a secretarios, directores y allegados al mandatario de ese sexenio, despojando al estado de su patrimonio.
Con la captura de Elizabeth Marina “N”, la Fiscalía Anticorrupción busca cerrar el cerco sobre el entramado financiero que permitió tanto la desaparición de recursos destinados a obras públicas como la entrega de la “Riviera morelense” a la red de funcionarios del gobierno anterior.