Durante un operativo de supervisión y vigilancia desplegado sobre la carretera libre Yautepec-Cuautla, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) detuvieron a dos personas en posesión de tres armas de fuego, dosis de droga y más de 100 mil pesos en efectivo, según informó el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México este martes 22 a través de sus redes oficiales.
De acuerdo con el reporte oficial, las armas, el efectivo, cinco cargadores y 131 cartuchos útiles se encontraban escondidos en compartimentos ocultos dentro de la estructura del vehículo en el que viajaban los detenidos. Las autoridades señalaron que estas acciones forman parte del compromiso continuo para erradicar la presencia de sustancias ilícitas y armamento en las calles.
«Continuamos trabajando para fortalecer las acciones de seguridad y evitar que las armas y sustancias ilícitas lleguen a las calles», destacó el Gabinete de Seguridad federal a través de su cuenta en la plataforma X.
Esta detención se suma a las intervenciones coordinadas bajo el Plan Cuautla, un esquema estratégico de seguridad implementado en respuesta al alarmante incremento en los índices delictivos que ha afectado históricamente a la zona oriente de Morelos.
Durante los últimos años, el municipio de Cuautla y sus zonas aledañas (como Yautepec, Yecapixtla y Ayala) se convirtieron en uno de los focos rojos de la entidad debido a la presencia de células delictivas dedicadas a la extorsión sistemática, el cobro de piso a comerciantes y transportistas, los homicidios dolosos y el narcomenudeo.
La violencia en el oriente del estado generó el cierre masivo de negocios locales, agresiones violentas contra operadores del transporte público y manifestaciones ciudadanas que exigían la intervención de las fuerzas federales.
Ante esta crisis social y económica, el Gobierno Federal, en coordinación con autoridades estatales y la Guardia Nacional, puso en marcha el Plan Cuautla. Esta iniciativa contempla el despliegue permanente de fuerzas federales, la instalación de puntos de revisión y patrullajes en tramos carreteros clave —como el corredor Yautepec-Cuautla— con el objetivo de desarticular las redes de extorsión, cortar las rutas de tráfico de armas y devolver la gobernabilidad a la región.