¿Te ha pasado que una persona con la que hablabas todos los días, con quien había interés, mensajes, llamadas, incluso intimidad… de repente desaparece?
Deja de contestar.
No explica nada.
No sabes qué pasó.
Y cuando preguntas, tampoco responde.
Eso tiene un nombre: ghosting.
En español podríamos definirlo como “desaparición repentina” o “corte de comunicación sin explicación”. Es cuando una persona decide terminar o interrumpir el contacto con otra sin comunicarlo directamente y, en muchos casos, bloqueándola o simplemente dejando de responder.
Y aquí hay algo importante: no es lo mismo que terminar una relación.
Terminar puede doler muchísimo, pero existe una comunicación: “Ya no quiero continuar”, “esto no está funcionando”, “necesito terminar”.
El ghosting deja a la otra persona frente a un vacío:
¿Qué hice? ¿Qué pasó? ¿Dije algo malo? ¿Ya no le gusto? ¿Había alguien más?
Y entonces empieza algo muy desgastante: la persona abandonada intenta encontrar una explicación que nunca recibió.
Desde la sexología clínica y la terapia de pareja, sabemos que la forma en que terminamos un vínculo también habla de nuestra capacidad para establecer límites, comunicar necesidades y afrontar conflictos.
Pero ojo: que alguien te haga ghosting no significa automáticamente que tú hayas hecho algo mal.
A veces quien desaparece evita una conversación incómoda, no sabe manejar el conflicto o simplemente no quiere asumir la responsabilidad emocional de decir “no quiero continuar”.
Y también hay que hacer una distinción importante: si hubo acoso, violencia, amenazas o una situación que hizo que la persona necesitara cortar el contacto para protegerse, dejar de responder puede ser una medida de seguridad, no necesariamente ghosting.
Ahora, si tú estás del otro lado y te están haciendo ghosting, quiero decirte algo:
No persigas indefinidamente una explicación de alguien que decidió no darte ninguna.
Puedes preguntar una vez. Puedes expresar cómo te sientes. Pero después necesitas observar el hecho más importante:
La ausencia también comunica.
Y si alguien desaparece sin explicarte nada, quizá la pregunta ya no sea:
“¿Qué hice para que se fuera?”
Sino:
“¿Qué necesito yo de una relación para sentirme respetada, querida y emocionalmente segura?”
Porque una relación sana no solamente se construye con atracción y deseo.
También se construye con comunicación, responsabilidad afectiva y capacidad para hablar incluso cuando las conversaciones son incómodas.
Soy la Dra. Edith Aparicio, médica, sexóloga clínica y terapeuta de pareja.
Y recuerda: no siempre necesitas entender por qué alguien se fue para poder decidir que tú mereces una relación donde no tengan que desaparecer para terminar contigo.
Soy la Dra Edith Aparicio Maldonado, médico sexóloga y terapeuta de pareja, recuerda que cuidar tu salud emocional también es cuidar tu salud integral. Hasta la próxima !!
GHOSTING: CUANDO ALGUIEN DESAPARECE SIN DAR EXPLICACIONES
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