- Con la mitad de personal, muebles reciclados y sin vehículos propios —lo que provocó un accidente laboral de un actuario en transporte público—, las nuevas magistraturas enfrentan el bloqueo de las demás salas para no asignarles expedientes en rezago.
Una severa brecha de desigualdad e inoperancia institucional permea en el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Morelos (TJA). Mientras las cinco primeras salas operan bajo condiciones de confort, personal completo y parque vehicular asignado, las recién creadas Sexta y Séptima Salas enfrentan una política de marginación que compromete su trabajo cotidiano y la integridad de sus trabajadores.
1. «Magistraturas de primera y de segunda»: La brecha de personal e infraestructura
El análisis comparativo de la situación operativa del TJA evidencia una clara disparidad en la asignación de recursos humanos y materiales:
- Plantilla laboral recortada: Las Salas 1 a 5 cuentan con ponencias sólidas de entre 18 y 26 personas, mientras que las Salas 6 y 7 operan con apenas 11 integrantes por sala.
- Equipamiento obsoleto y reciclado: En las salas consolidadas existe cómputo suficiente, equipamiento de oficina completo (aires acondicionados, salas de juntas) y cubículos individuales para cada actuario. En contraste, en las Salas 6 y 7 impera la falta de equipo informático y se ha tenido que habilitar el espacio con mesas y muebles reciclados de desecho.
- Crisis de transporte y accidente de trabajo: Mientras los actuarios de las primeras cinco salas cuentan con vehículo oficial asignado (sumado a los vehículos institucionales de los magistrados presidentes Arroyo y Quintanar), las Salas 6 y 7 no tienen ningún vehículo asignado. La administración únicamente les presta una camioneta un solo día a la semana para ambas salas. Esta precariedad obligó a un actuario de la Sexta Sala a trasladarse en transporte público (“ruta”) para realizar notificaciones oficiales, sufriendo un accidente de trabajo en el trayecto.
2. Bloqueo en el Pleno: Incumplimiento en la distribución de expedientes
A pesar de las carencias, las nuevas salas mantienen el mismo ritmo de desahogo ante la Secretaría (110 procedimientos en el año) y participan en la discusión y aprobación de entre 50 y 60 expedientes semanales en el Pleno.
Sin embargo, en la elaboración de proyectos de resolución se registra una marcada diferencia: las Salas 1 a 5 elaboran entre 8 y 12 proyectos semanales, mientras que las Salas 6 y 7 promedian solo entre 2 y 3. La razón detrás de esta baja cifra no es un bajo rendimiento, sino que las Salas 1 a 5 se han negado a turnarles su rezago acumulado, violando el acuerdo adoptado por el Pleno del propio Tribunal para equilibrar las cargas de trabajo.
3. Cuadro Comparativo Operativo
| Criterio | Salas 1 a 5 (Consolidadas) | Salas 6 y 7 (Reciente Creación) | Observaciones / Diagnóstico |
| Recursos Humanos | 18 a 26 personas | 11 personas | Reducción de más del 50% de personal en las nuevas salas. |
| Equipo e Infraestructura | Cómputo suficiente, equipamiento completo, A/C, sala de juntas y oficina para cada actuario. | Falta equipo de cómputo; muebles no idóneos. | Oficinas habilitadas reutilizando mesas y muebles viejos. |
| Parque Vehicular | Vehículos para actuarios; autos para presidentes Arroyo y Quintanar. | Sin vehículo asignado. Camioneta prestada 1 día a la semana por administración. | Actuario de la 6ª Sala sufrió accidente de trabajo notificando en «ruta». |
| Resolución en Pleno | 50 a 60 expedientes semanales | 50 a 60 expedientes semanales | Mismo nivel de desahogo y aprobación en Pleno. |
| Proyectos Semanales | 8 a 12 en promedio | 2 a 3 en promedio | Las demás salas no les turnan su rezago, violando el acuerdo de Pleno. |
| Procedimientos ante Secretaría | ~150 (año pasado) / 110 (este año) | 110 (este año) | Productividad procedimental equivalente. |
La promesa de agilizar la justicia administrativa en Morelos mediante la apertura de dos nuevas salas se contrapone con la realidad. Al privar a la Sexta y Séptima Sala de herramientas básicas, vehículos de trabajo e insumos informáticos, y al permitir el boicot en el reparto del rezago procesal por parte de las ponencias tradicionales, el TJA incurre en una simulación que frena el acceso a una justicia pronta y expedita para la ciudadanía.