Durante una entrevista concedida al periodista Teodoro Rentería en Irradia Noticias, el ingeniero Javier Bolaños Aguilar abordó su participación en el proceso interno del partido Morena para coordinar la defensa de la transformación en Cuernavaca. Con más de cuatro décadas en el servicio público, Bolaños reflexionó sobre la madurez de su trayectoria y sostuvo que el ejercicio político debe asumirse con responsabilidad ética, advirtiendo que la sociedad debe buscar activamente buenos perfiles, ya que «un mal político hace mucho daño porque puede acabar con la esperanza de una familia, comunidad o municipio».
A lo largo del diálogo, Bolaños recordó sus inicios como director del sistema de agua potable de la capital morelense hace casi tres décadas, un periodo en el cual el organismo pasó de la quiebra financiera a posicionarse entre los diez mejores operadores del país bajo las siglas de SAPAC. No obstante, lamentó que tras 30 años la falta de abastecimiento hídrico continúe siendo una de las mayores preocupaciones ciudadanas en las colonias, a la que se suman la inseguridad y el deterioro vial exacerbado por las recientes precipitaciones atípicas.
Respecto a las problemáticas que enfrenta Cuernavaca, el extitular de la Comisión Estatal del Agua (CEAGUA) enfatizó la necesidad de realizar diagnósticos técnicos de fondo en lugar de aplicar soluciones superficiales. Explicó que problemas recurrentes como los baches requieren revisar factores de raíz —tales como drenajes colapsados o fugas ocultas— para evitar intervenciones efímeras. Asimismo, destacó que durante su reciente gestión en la CEAGUA se lograron gestiones históricas superiores a los 1,100 millones de pesos para beneficiar al sector agrícola y garantizar el doble ciclo de producción en diversas zonas del estado.
En cuanto a la definición interna de Morena, programada para resolverse mediante encuestas abiertas en septiembre, Bolaños manifestó que enfrenta la contienda con serenidad y apego a la legalidad electoral. Pese a que el partido no obtuvo el control de los ayuntamientos más poblados en la contienda anterior, el aspirante confía en que la actual apertura de información permite a la ciudadanía contar con mayores elementos para evaluar propuestas reales por encima de descalificaciones o «campañas negras» en redes sociales.
Cuestionado sobre los señalamientos e infundios que suelen presentarse en estos procesos, el entrevistado descartó engancharse en ataques y reiteró su filosofía de trabajo basada en el esfuerzo diario. «Las difamaciones son como el lodo: cuando se secan, se caen», afirmó, señalando que la mejor carta de presentación ante la militancia y la ciudadanía es el trabajo acumulado y la disposición al debate con argumentos serios.
En el plano personal, Bolaños Aguilar enfatizó que sus valores se mantienen firmes y orientados al bienestar de su familia y comunidad. Afirmó que, si bien en el servicio público nadie está exento de cometer errores de buena fe, estos jamás deben ser intencionados para perjudicar a la población. Bajo este enfoque, puso a consideración de la sociedad su trayectoria en cargos municipales, estatales y federales —donde fungió como presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados— como muestra de una gestión plural y orientada a los resultados.
Finalmente, al concluir la emisión, Javier Bolaños reiteró que, independientemente de los colores partidistas, la prioridad de cualquier gobernante debe ser sumar esfuerzos para la resolución de las demandas sociales. El aspirante dejó en claro que se someterá a los resultados de las encuestas con la convicción de que este proceso interno debe servir para sentar una plataforma seria y de consensos, capaz de ofrecer soluciones estructurales a los retos que enfrenta Cuernavaca.