La crisis política y de seguridad en el municipio de Cuautla ha escalado a niveles críticos. El presidente municipal suplente, Salvador Molina Martínez, se presentó ante la Fiscalía Especializada en Delitos de Alto Impacto (FIDAI) para interponer una denuncia formal tras recibir amenazas directas de muerte contra su familia, en las que se le exige renunciar al cargo en un plazo de tres días.
Esta alarmante situación ocurre en medio de un complejo relevo institucional y un vacío de poder marcado por el deslinde de los partidos políticos y un presunto desfalco administrativo.
El hallazgo de un escrito con un mensaje de advertencia explícito fue localizado en el domicilio de la hija de Molina Martínez. En el texto, firmado con siglas de un grupo delictivo, se le advierte que atentarán contra la vida de su hija y de su hermana si no renuncia a la titularidad de la Alcaldía de Cuautla.
Ante la gravedad de los hechos, el edil suplente solicitó de urgencia a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos celeridad en la carpeta de investigación por el temor fundado sobre la integridad de sus seres queridos. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado de manera oficial si la FIDAI ya otorgó las medidas de protección necesarias.
Cabe recordar que el registro de Salvador Molina Martínez ante el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (IMPEPAC) se dio de último momento, luego del trágico asesinato de Ricardo Arizmendi, quien se ubicaba como suplente de Jesús Corona Damián, lo que ya envolvía a esta planilla en un escenario de extrema violencia laboral y política.
El relevo institucional se originó tras la reciente detención y vinculación a proceso penal de Jesús Corona Damián, alcalde constitucional de la demarcación, cuya situación jurídica le impide legalmente continuar al frente de la administración municipal.
Sin embargo, la llegada de Molina Martínez a la alcaldía enfrenta una profunda incertidumbre jurídica. Los partidos políticos que originalmente impulsaron su coalición se han deslindado por completo, una acción que, de acuerdo con especialistas, provocaría la pérdida del denominado «derecho de silla» para las fuerzas políticas que ganaron la elección, dejando al ayuntamiento en un limbo de gobernabilidad.
A pesar de este adverso panorama político y criminal, ha trascendido que Molina Martínez se encuentra dispuesto a asumir el encargo una vez que lo determine el Congreso del Estado de Morelos, bajo los lineamientos de la Ley Orgánica Municipal.
A la par de la crisis de seguridad, la síndica en funciones de alcaldesa, Nancy Echeverría, ha destapado una cloaca administrativa dentro del ayuntamiento. Entre la lista de irregularidades detectadas bajo la gestión del ahora procesado Jesús Corona Damián, destacan:
- Desvío de recursos públicos: Desbalance financiero y falta de comprobación de gastos en partidas clave.
- Nómina la viuda: Detección de presuntos «aviadores» y personal que cobraba sin ejercer funciones reales.
- Opacidad en contratos: Adjudicaciones directas no justificadas a proveedores de dudosa procedencia.
- Deuda institucional inflada: Falta de pagos a servicios básicos municipales a pesar de contar con presupuesto etiquetado.
Una vez que se defina la situación jurídica del Jesús Corona Damián, el Congreso del Estado de Morelos tendrá que sesionar para resolver su separación definitiva del cargo, mientras la ciudadanía de Cuautla atestigua cómo la violencia y la corrupción paralizan su gobierno local.
