La noche del 27 de febrero, las instalaciones de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) se convirtieron en el escenario de una intensa jornada de protesta y exigencia de justicia que duró más de ocho horas. Familiares, colectivos feministas y estudiantes se congregaron para manifestar su indignación ante la falta de avances en la búsqueda de Kimberly Joselin Ramos Beltrán, joven de 18 años, estudiante del segundo semestre de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática, de quien no se tiene rastro desde el pasado 20 de febrero.
El ambiente se tornó tenso cuando los manifestantes cerraron accesos y lanzaron consignas directas contra las autoridades universitarias y estatales. La desesperación de la familia de Kimberly era palpable, señalando que los protocolos de búsqueda no han sido lo suficientemente rápidos ni efectivos para localizarla con vida, a pesar de que ya han transcurrido varios días desde la denuncia de su desaparición.
Durante la protesta, se vivieron momentos de confrontación verbal cuando se exigió la presencia de altos mandos de la universidad para que se sumaran activamente al reclamo ante la Fiscalía General del Estado. Los estudiantes, solidarizados con la causa, realizaron pintas y colocaron pancartas con el rostro de Kimberly, transformando el campus en un símbolo de la lucha contra la inseguridad.
Las autoridades presentes, entre ellas el subsecretario de Gobierno, Miguel Ángel Peláez Gerardo, intentaron mediar la situación, pero la desconfianza de los asistentes hacia las instituciones oficiales marcó la pauta de la noche. Los reclamos se centraron en la falta de seguridad para las mujeres en Morelos y en la percepción de que los casos de desaparición suelen ser minimizados o archivados sin una investigación profunda por parte de las fuerzas del orden.
La rectora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Viridiana Aydeé León Hernández, quien arribó por la noche al campus de Chamilpa acompañada de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, Nadxieellii Carranco Lechuga, estableció un diálogo directo con la comunidad estudiantil en el Campus Norte para distender los días de incertidumbre.
Durante el encuentro, la rectora detalló las acciones de acompañamiento y las gestiones institucionales que se han realizado ante las autoridades estatales en apoyo a la familia de la estudiante Kimberly. Entre reclamos y consignas se logró el consenso para la reapertura de las puertas del campus, normalizando así las actividades tras el periodo de protesta.
Además de atender el caso de Kimberly, la rectora León Hernández recibió de manos de los alumnos un pliego petitorio enfocado en reforzar las medidas de seguridad dentro de las instalaciones universitarias. Con el compromiso de garantizar un entorno seguro, la administración central acordó la instalación de mesas de trabajo a partir del próximo martes, donde se revisarán y darán seguimiento a cada una de las propuestas de las unidades académicas.
La jornada concluyó con un enérgico llamado a la acción inmediata. Los familiares de Kimberly aseguraron que no cesarán en sus movilizaciones hasta obtener respuestas claras y ver el regreso de la joven. Por su parte, la comunidad universitaria permaneció en alerta, reafirmando que la UAEM no puede ser ajena al dolor de las familias que buscan a sus seres queridos en un contexto de creciente violencia.
Estos sucesos se dieron tras la multitudinaria marcha que el 26 de febrero realizaron familiares de Kimberly y cientos de estudiantes de la UAEM por las calles y avenidas de Cuernavaca. El contingente avanzó hacia las sedes gubernamentales, denunciando la lentitud de la fiscalía y la vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en el estado de Morelos.
Esta movilización no solo visibilizó el dolor de una familia desesperada, sino que consolidó un frente común entre la comunidad universitaria y la sociedad civil, advirtiendo que las protestas no cesarán hasta que las autoridades presenten resultados concretos y se garantice el retorno seguro de Kimberly a su hogar.
La fiscalía del estado emitió un comunicado en el que asegura que los protocolos de búsqueda están activos desde el 21 de febrero, dúa en que la familia acudió a presentar la denuncia ante la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas.