El misticismo de la zona arqueológica de Teotihuacán se vio violentamente interrumpido este lunes tras registrarse un tiroteo que cobró la vida de una ciudadana canadiense y dejó un saldo de varios heridos. El incidente, que culminó con el suicidio del agresor, ha encendido las alarmas sobre la seguridad en uno de los destinos turísticos más importantes de México.
De acuerdo con reportes del Gabinete de Seguridad, los hechos ocurrieron al interior del recinto histórico cuando un hombre, cuya identidad no ha sido revelada, abrió fuego de manera indiscriminada. Tras el ataque, elementos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México y la Guardia Nacional desplegaron un operativo coordinado en la periferia y el pueblo de Teotihuacán para asegurar el perímetro.
Las autoridades confirmaron los siguientes hallazgos en la escena:
- Un arma de fuego asegurada.
- Un arma blanca y cartuchos útiles.
- El agresor se privó de la vida tras cometer el ataque.
Víctimas y atención médica
Lamentablemente, se confirmó el fallecimiento de una mujer de nacionalidad canadiense. Asimismo, varias personas resultaron con lesiones de diversa gravedad y fueron trasladadas a hospitales cercanos para recibir atención médica especializada. Personal de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) ya coordina el apoyo a los familiares de las víctimas y el acompañamiento consular correspondiente.
«Lo ocurrido hoy en Teotihuacán nos duele profundamente. Expreso mi más sincera solidaridad con las personas afectadas y sus familias. Estamos en contacto con la embajada de Canadá», declaró la presidenta Claudia Sheinbaum.
Respuesta oficial
La mandataria instruyó al Gabinete de Seguridad a realizar una investigación exhaustiva para esclarecer los motivos detrás de este acto violento que empaña la imagen del sitio prehispánico. Mientras tanto, personal de la Secretaría de Cultura y autoridades locales mantienen el resguardo de la zona para facilitar las labores periciales.
Este evento resalta una creciente preocupación por la seguridad en el municipio de Teotihuacán, donde la violencia ha comenzado a permear incluso en sus espacios culturales más protegidos, afectando la integridad de visitantes nacionales y extranjeros por igual.
