¡“No hagas daño a un periodista, porque lo pagarás toda la vida”!
Por: Pablo Rubén Villalobos.
Asistente: Erick Guevara González.
Hoy continuaré con el recuento de las marcas de cigarrillos que formaron parte de la historia de mucha gente… Los Raleigh con el rostro de ese Sir inglés en su portada conocidos como “de carita” con 20 cigarros en su interior y junto con esta marca los Mapleton de oloroso humo y sabor; los atractivos Camel con un camello en su portada y empezaron a cambiar las cajetillas suaves por las cajetillas duras cuando aparecieron los Marlboro, los elitistas Phillip Morris, Pall Mall y los blancos o verde azules Benson por cierto mentolados; también surgieron los Viceroycon los Baronet y los mexicanísimos Fiesta con los Del Pradopara la competencia cigarrera que era creciente… Así vinieron otras marcas como los “pipirisnais” Capri y los de pose y moda de color negro Saratoga… Se vinieron las campañas que terminaron hasta con las leyendas inscritas de “Este producto es nocivo para la salud”, pues por las investigaciones del cáncer, las baterías científicas de los investigadores y los médicos se fueron contra los cigarros consecuencia de los cual, se inventaron quien sabe cuántos mamotretos entre otros, los dizque cigarros electrónicos y los vapeadores que amén de caros ahora resulta según dicen los de la ciencia son igual o peor que los otros por las cuestiones de los humos… Que conste, no olvido referir lo de los puros de origen africano industrializados en Cuba para el mundo de sus fumadores hechos en forma artesanal de tabaco puro y los de las grandes marcas como los son: los Coiba, Montecristo, Romeo y Julieta y Partagás junto con los Hoyo de Monterrey; H. Upmany Jose L. Hiedra también cubanos que en algún momento tuvieron como competencia los puros con boquilla cuya marca no recuerdo… Como acotación para esta cuestión del tabaco, su industria, sus humos, sus millones de consumidores, sus millones de toneladas de basura y sus efectos dañinos, los puros resultan ser menos malos que los cigarros para los consumidores viciosos o no, pues el fumador de puro con marca o sin marca, sólo traen en los labios encendido o apagado el que consumen en turno y en caso de prenderlo, el buen fumador de puro “no le da el golpe” que por desgracia “los villamelones” presumidos, no sólo lo chupan sino que le jalan todo el humo, se lo tragan o le dan el golpe y se marean ¡por tarugos!… Que conste, algunos deportistas principalmente los beisbolistas en Estados Unidos, tenían la mala costumbre de mascar tabaco y la aberración de escupir, escupir y escupir como aún lo hacen muchos de ellos a quienes se les quedó la costumbre, pues ahora sólo les permiten masticar chicle… Cabe la referencia por cuestión de economía mundial que la industria tabacalera es uno de los emporios que en el mercado nacional e internacional tienen feroz competencia con publicidades que antes dejaban a los medios de comunicación miles de millones de dólares en beneficios y ahora, sólo en forma subliminal o disfrazada buscan la forma de estar presentes las marcas de los empresarios que saben cómo hacerlo, sobre todo aquellas que llegaron, se posesionaron y han mantenido en el mercado… ¡Ah qué cuento tabacalero, cigarrero de quién sabe cuántas marcas de esta industria que no tiene fin, pues los fumadores existen desde los viejos tiempos de la historia, siguen y prevalecerán aunque se les diga lo que se les diga… Sugerencia, ni de chiste le entre a eso de la fumada y por favor considere que éste es sólo un Artículo histórico, cultural y dañino por lo cigarrero… ¡Ahí la dejamos! ¡Hasta mañana que será un día más!