Una vez que finalice la Semana Mayor y la de Pascua, para los católicos de Morelos y Guerrero se hace presente la figura de San David Uribe Velasco, cuya sangre regó las tierras de Morelos durante la persecución religiosa de la Guerra Cristera; su relevancia histórica y espiritual se reconoce con el arranque del Año Jubilar en su honor.
Su martirio no solo marcó un hito en la resistencia católica de la región, sino que consolidó un puente de fe inquebrantable entre los estados de Morelos y Guerrero.
Crónica de un Sacrificio: El Camino al Cadalso
Nacido en Buenavista de Cuéllar, Guerrero, la labor pastoral del Padre Uribe se vio truncada por la violencia de las leyes anticlericales del México de los años 20. Capturado en la Ciudad de México y trasladado a Morelos, el presbítero enfrentó el dilema de renunciar a su fe o abrazar la muerte.
El 12 de abril de 1927, cerca de la estación del ferrocarril de San José Vista Hermosa, Morelos, Uribe Velasco fue fusilado tras dedicar sus últimos minutos a la oración y al perdón de sus ejecutores. Se cuenta que sus últimas palabras fueron una reafirmación de su lealtad a Cristo Rey, un acto que resonó profundamente en las comunidades rurales de la zona sur morelense y el norte guerrerense.
Influencia Regional y Elevación a los Altares
La devoción por el «Mártir de Buenavista» creció de forma orgánica entre los campesinos y obreros. Para los habitantes de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, San David representa la identidad del clero valiente; para Morelos, es el recordatorio de un suelo santificado por la convicción.
Su impacto fue tal que, el 21 de mayo del año 2000, el Papa Juan Pablo II lo elevó a los altares en la Plaza de San Pedro, reconociéndolo como uno de los santos mártires mexicanos que dieron testimonio de esperanza en tiempos de oscuridad.
Aunque sus restos descansan en la Parroquia de San Antonio de Padua, ubicada en su ciudad natal de Buenavista de Cuéllar, Guerrero, México, su martirio generó una gran devoción entre la comunidad de Tequesquitengo, Tehuixtla y Puente de Ixtla.
Cambios en la Agenda Eclesiástica
En el marco de las celebraciones por el año jubilar, se ha confirmado una modificación significativa en la jerarquía que presidirá los actos solemnes.
- Ausencia confirmada: El Obispo de Cuernavaca, Mons. Ramón Castro Castro, no acudirá a la misa de apertura del año jubilar debido a compromisos de agenda previamente establecidos.
- Representación especial: En su lugar, será el Obispo de Chilpancingo-Chilapa, Monseñor José de Jesús González Hernández, quien encabece la celebración litúrgica.
Este relevo simboliza, de manera providencial, el origen del santo (Guerrero) y el lugar de su sacrificio (Morelos), uniendo a ambas diócesis en una sola plegaria por la paz en la región. Se espera que miles de fieles peregrinen hacia el santuario erigido en su honor, buscando en el ejemplo de San David Uribe la fuerza para enfrentar los desafíos de la actualidad.
A continuación, se presenta una síntesis ejecutiva del decreto emitido por el Obispo de Cuernavaca, Mons. Ramón Castro Castro, en el que se establecen las disposiciones para el Año Jubilar de San David Uribe Velasco.
Síntesis del Decreto: Año Jubilar por el Centenario del Martirio de San David Uribe Velasco
El Obispo de Cuernavaca, ante los desafíos actuales de inseguridad, crisis humanitaria y secularización, proclama un Año Jubilar para conmemorar el centenario del sacrificio del presbítero San David Uribe Velasco (1927-2027), proponiendo su testimonio como un «faro de fe» y un llamado a la paz en el estado de Morelos.
1. Vigencia y Sede
- Inicio: 12 de abril de 2026 (Solemne Misa de apertura).
- Clausura: 12 de abril de 2027.
- Sede Principal: Santuario de San David Uribe Velasco, en Tequesquitengo, Morelos.
2. Concesión de Indulgencias Plenarias
Bajo la autoridad de la Penitenciaría Apostólica y el Papa León XIV, se concede la Indulgencia Plenaria a los fieles que cumplan con los requisitos habituales (confesión sacramental, comunión eucarística, oración por las intenciones del Papa y rechazo a todo pecado) en las siguientes circunstancias:
- Participación Litúrgica: Asistir a las misas de apertura o de clausura del año jubilar.
- Peregrinación: Visitar el Santuario de San David Uribe Velasco en cualquier momento del año y participar en el Santo Sacrificio de la Misa.
- Casos Especiales: Los enfermos y personas imposibilitadas físicamente podrán obtener la indulgencia ofreciendo sus sufrimientos al Señor y realizando prácticas de piedad desde su lugar de estancia.
3. Objetivos Pastorales
El decreto hace un llamado a los sacerdotes, religiosos y laicos a:
- Acrecentar la devoción a los mártires de la Guerra Cristera.
- Implorar la intercesión de San David para la construcción de la paz en el Estado.
- Renovar la entrega de los pastores al servicio de la Iglesia, bajo el lema de «dar la vida por sus ovejas».