• La secretaria de Desarrollo Agropecuario, Margarita Galeana Torres, representó a la entidad en el foro internacional realizado en Tapachula, Chiapas
Con el propósito de fortalecer el intercambio de experiencias, estrategias y mecanismos de cooperación orientados al desarrollo sostenible del sector agropecuario, el Gobierno de “La tierra que nos une”, a través de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro), participó en el Evento Internacional de Alto Nivel “Agricultura Sustentable, Inclusiva y Competitiva: Ruta Crítica para México y las Américas”, realizado en la ciudad de Tapachula, Chiapas.
Durante su participación, la titular de la Sedagro, Margarita Galeana Torres, refrendó el compromiso del Gobierno de Morelos de fortalecer políticas públicas orientadas a la sostenibilidad agroalimentaria, la innovación y el bienestar de las comunidades productoras, al impulsar un modelo de desarrollo rural que articule productividad, resiliencia climática y conservación ambiental, en concordancia con una visión global enfocada en la transformación sostenible del campo.
Asimismo, destacó las acciones que se realizan para incorporar las tecnología e innovaciones al campo morelense, como la Plataforma SIG-TLAKUALI y las prácticas agroecológicas que se llevan a cabo, así como la coordinación institucional, y los programas de inclusión y/o transferencia de tecnología para masificar el conocimiento y fortalecer al sector, acciones que se impulsan bajo el liderazgo de la gobernadora Margarita González Saravia.
Este encuentro tuvo como objetivo construir una Ruta Crítica 2026–2030 para la agricultura en México y las Américas, para impulsar esquemas de productividad sostenible, resiliencia climática, innovación tecnológica y mecanismos de financiamiento bajo una visión de cooperación hemisférica, temas que guardan estrecha relación con las acciones que actualmente impulsa Morelos para fortalecer un campo más sostenible, resiliente y con enfoque territorial.
Durante las jornadas de trabajo se abordaron temas relacionados con seguridad alimentaria, biodiversidad, bioseguridad, cadenas productivas estratégicas, inclusión financiera, innovación agropecuaria y fortalecimiento de capacidades productivas, así como la necesidad de articular la ciencia aplicada con los saberes ancestrales y comunitarios para avanzar hacia modelos agrícolas más sostenibles e incluyentes.


