Durante la celebración de los quince años de Morena, distintos dirigentes utilizaron palabras como “fascistas”, “injerencistas” y “traidores a la patria” contra sus opositores. Estas acusaciones son graves porque presentan a quienes están en desacuerdo como personas peligrosas para México.
Ricardo Pascoe advierte sobre esto en su columna “Las palabras de la radicalización”, publicada el 11 de octubre de 2026 en El Heraldo de México. Su señalamiento es que presentar a los críticos como enemigos del país puede servir para justificar que se les quiten libertades.
Para entender el peligro, expliquemos qué es el fascismo: una forma autoritaria de ejercer el poder que exige obediencia a un líder, persigue a quienes piensan diferente y utiliza la fuerza para imponerse.
Una madre que exige medicamentos y un comerciante que reclama seguridad pueden estar molestos por razones distintas. No necesitan conocerse ni pertenecer a un partido. Pero, al meter a todos los inconformes en el mismo grupo, se les presenta como si estuvieran organizados para destruir al país.
Así, el gobierno puede dejar de responder por los medicamentos o la inseguridad y concentrarse en atacar a quienes reclaman. El problema pasa a ser la persona que denuncia.
Pascoe advierte que este discurso puede preparar a la población para aceptar abusos. Si un periódico es presentado como enemigo, castigarlo puede parecer aceptable. Si una protesta es señalada como traición, reprimirla puede anunciarse como una defensa de México. Y si alguien critica en redes, silenciarlo puede justificarse diciendo que representa un peligro.
La situación sería todavía más grave si la Presidencia impulsa esas restricciones, el Congreso las vuelve leyes y los jueces las respaldan. ¿Quién protegería entonces a la ciudadanía?
El riesgo también alcanza las elecciones. Presentar a los contrincantes como amenazas puede servir para justificar obstáculos a sus candidaturas o intentar desconocer una derrota. Ningún partido tiene derecho a decidir que una elección solamente es válida cuando gana.
Pascoe plantea riesgos que debemos vigilar; no demuestra que todos vayan a ocurrir. Pero esperar a perder libertades para preocuparnos sería demasiado tarde.
México está en peligro cuando reclamar empieza a tratarse como una traición. Morena debe responder por sus decisiones y respetar a quienes lo cuestionan. Gobernar no le da permiso para callarnos ni para quedarse a cualquier precio.
MORENA PRETENDE PONER A LA OPOSICIÓN COMO FASCISTA
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