¡“No hagas daño a un periodista, porque lo pagarás toda la vida”!
Luego de todo lo descrito en nuestra entrega de ayer por cuánto al poder o presencia inexistentes de las mujeres en los tiempos precolombinos, la Conquista y la Colonia, tras tantos abusos cometidos por los dominantes, vinieron las inquietudes libertarias de 1808 emprendidas por Primo de Verdad y Ramos, Fray Melchor de Talamantes, Gabriel de Yermo y Juan Francisco de Azcárate, movimiento que pronto fue acallado y apaciguado con el sacrificio de aquellos independizadores que dejaron sembrada la semilla libertaria que para 1810, bajo una conspiración mejor eslabonada entre Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga párroco del pueblo de Dolores con el militar Ignacio Allende, lo fraguado fue llevado al extremo del levantamiento anticipado por la oportuna comunicación que hiciera en su momento Josefa Ortiz de Domínguez, a la sazón esposa del Corregidor de Querétaro Miguel Domínguez quien denunció tal conspiración ante el Gobierno Virreinal encabezado por Francisco Xavier Venegas, por lo cual los denunciados procedieron al levantamiento con el llamado a los habitantes de aquella población y de otros seguidores quienes como se sabe, bajo la égida del Estandarte Guadalupano enarbolado por el párroco Don Miguel Hidalgo lanzaron el Grito de Independencia y Libertad para la Nueva España la madrugada del 16 de septiembre de 1810, fecha en que se inicia propiamente el Movimiento Libertario para lo que pronto sería ya no la Nueva España ni el Imperio de México sino la República Mexicana… Aquel movimiento creció por esa conspiración llamada de Querétaro donde se reunían Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Abasolo y otros conspiradores protegidos y atendidos por doña Josefa Ortiz de Domínguez… La conspiración libertaria de Querétaro quedó al descubierto pero nadie pudo contener el estallamiento que tras cruentas batallas enfrentadas a lo largo del país y extendidas hacia la capital de la República, Guadalajara y hasta Ciudad Juárez, se convirtieran por el Movimiento Libertario de México hasta su consumación el 27 de septiembre de 1821, con el Ejército Trigarante por la Unión, Libertad y Religión como blasones… Con lo anterior queda asentado que la primera mujer heroína libertaria de los mexicanos es por su respeto ganado históricamente Doña Josefa Ortiz de Domínguez, que no Téllez-Girón por cuestiones feministas… Otra mujer independentista los es la gran libertadora doña Leona Vicario, quien perteneció a grupos conspiradores por esta lucha, proporcionando importantes recursos económicos y materiales para la Independencia de la Nueva España; de ella tiene gran significado el hecho de haber sido esposa de don Andrés Quintana Roo el hombre que encabezó la redacción del Acta de Nuestra Independencia; a quien se reconoce como Benemérita y la Primera Periodista del País… Son ellas las dos mujeres más relevantes del Movimiento Libertario de 1810, a las cuales la actual Mandataria por aquello del feminismo agregó a la espía y mensajera de la lucha libertaria por los rumbos de Pátzcuaro Michoacán su tierra de origen Gertrudis Bocanegra junto con su paisana Manuela Molina La Capitana, cuyos méritos pueden ser relevantes como los cientos de mujeres y miles de hombres anónimos que lucharon y ofrendaron su vida por nuestra libertad… Si la Presidenta, la Gobernadora de nuestro Estado o algunas feministas se interesan por rescatar nombres de mujeres de la etapa insurgente, les sugerimos hurgar en Morelos por los rumbos de Cuautla durante el Sitio que resistió esa nuestra ciudad, con sus heroicas y heroicos vecinos… Posterior a esta etapa, vienen una tras otra las sucesivas luchas que intentaron retornar a este País ya llamado México tras la consumación de la Independencia, primero al Imperio con Iturbide y luego tras años de lucha intestina la presencia de los reformadores con las leyes de esa etapa que le dieron a nuestro País y a los mexicanos la Constitución de 1857 con su consistencia jurídica como República con Benito Juárez, siempre acompañado por su esposa Margarita Maza de Juárez… Pronto se intentó reinstalar de nuevo el Imperio con Maximiliano y luego El Porfiriato que tuvo progresos para el País pero también gran explotación para los campesinos y los obreros lo cual culminó con el estallamiento de la Revolución y la etapa post revolucionaria en la cual participaron decenas de mujeres que en efecto, han sido coparticipes por las luchas reivindicadoras de sus derechos, hasta llegar a esta etapa que pareciera ser la cúspide impositiva tras el empoderamiento de las féminas en los distintos espacios del ejercicio y desempeño gubernamentales con Claudia Sheinbaum al frente… Continuará. ¡Hasta mañana que será un día más!