El uso de armas de fuego no es un acto libre en nuestro país, toda vez que se encuentra regulado por una serie de leyes y normativas que tienen como fin principal el proteger la integridad de las personas, garantizar el orden público y alcanzar la paz social.
A pesar de ello, es común que en nuestro país se realicen disparos al aire durante diversas celebraciones como ejemplo: la conmemoración de la independencia de México, la Navidad, el Año Nuevo o en festividades populares y religiosas.
Sin embargo, la justificación de la «celebración» o «tradición» es un acto irresponsable, que no exime a los individuos ejecutantes de la responsabilidad legal, por ser un acto prohibido en diversas disposiciones legales que buscan evitar riesgos y proteger la seguridad de la ciudadanía.
En relación a lo anterior, es importante señalar que el uso de armas de fuego está regulado por la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. Esta ley establece que la posesión, portación y uso de armas de fuego, están restringidas a ciertas personas y circunstancias. Por lo que, cualquier uso indebido de un arma de fuego, fuera de los supuestos permitidos por la ley, constituye una sanción penal.
Por otra parte, aunque en las diversas legislaciones no exista un artículo específico que disponga que el “disparar al aire es delito”; cierto es que el acto como tal sí se castiga. Por ejemplo, la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos establece que cualquier uso de armas debe ser autorizado por la Secretaría de la Defensa Nacional, permitiéndose la posesión en el domicilio únicamente para la seguridad y legítima defensa.
Bajo esta circunstancia, si una persona realiza disparos sin lesionar bienes jurídicos de terceros, esta acción como tal no constituye un delito; sin embargo, la simple posesión del arma sí puede serlo, ello debido a que la portación de un arma de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea es considerada un ilícito, que se sanciona con multa y prisión de tres hasta treinta años, de acuerdo al tipo de arma de que se trate. Lo que se consuma aun cuando los disparos se realicen en el interior del domicilio, derivado de que las características del arma no varían la acción de posesión que da lugar al delito.
En ese sentido, dependiendo de las circunstancias, disparar al aire puede generar otros delitos como son las amenazas o incluso el homicidio doloso, por acreditarse un dolo eventual, el cual es una figura jurídica que se refiere a situaciones en las cuales el individuo no tiene la intención directa de causar un resultado ilícito, pero acepta que ese resultado podría ocurrir y, a pesar de ello, sigue adelante con su acción.
En este caso, la responsabilidad penal implica una imputación por negligencia consciente, por ello, es fundamental que tanto las autoridades como la sociedad en general, promuevan una educación sobre el uso responsable de armas de fuego y las consecuencias legales y personales de disparar de manera irresponsable, ya que lo anterior, ayudaría mucho a prevenir accidentes,garantizar la seguridad y la vida de todas y todos los ciudadanos.