¡“No hagas daño a un periodista, porque lo pagarás toda la vida”!
Esta oración, la hizo famosa internacionalmente allá por los años 50s’, 60s’ en los tiempos de la llamada “Época de Oro del Cine Nacional”, el gran actor yucateco Arturo de Córdova, cuyo nombre real fue Arturo García Rodríguez… Tanto en Radio donde originalmente fue locutor a través de programas de comentarios, convivencias y radionovelas, así como en diversas películas y obras teatrales, la celebérrima expresión fortaleció la identidad del actor quien al paso de los años se ganó por su talento y trabajo el respeto, los aplausos y múltiples reconocimientos… Actrices y actores como Marga López, María Félix, Amparo Rivelles, Beatriz Aguirre, Alma Delia Fuentes, Columba Domínguez, Pedro Armendáriz, Domingo Soler, José Elías Moreno y Víctor Junco entre muchos más compartieron con él como figuras estelares… Generalmente cuando algo no era del agrado, molestaba o distraía a don Arturo, éste cerraba el encuentro o diálogo con su sabida expresión “No tiene la menor importancia”… Allá por la década de los 80s’ del siglo pasado, en el Gobierno del Estado de Morelos el conocido Maestro José Hernández Salgado, Fundador de la institución educativa de gran prestigio hoy conocida como Grupo Loyola y Universidad Loyola de América en Cuernavaca, como un reconocimiento también a su capacidad y méritos, el Gobernador Lauro Ortega Martínez lo llamó a colaborar en su Gabinete de Primer Nivel, en calidad de Oficial Mayor del Gobierno del Estado, el tercero en relevancia dentro de la estructura gubernamental estatal… Entre lo más relevante para los desempeños de ese puesto, están la coadyuvancia, coordinación, fortalecimiento de relaciones y atención, a todas las cuestiones de carácter laboral por los trabajadores de todas las jerarquías y niveles que prestan su servicio al espacio del Poder Ejecutivo, junto con maestros, maestras, médicos, médicas, enfermeros y personal administrativo que laboran en los distintos niveles de enseñanza, universidades, nosocomios y otras instituciones más que dependen del Ejecutivo Estatal… En el marco de esas responsabilidades, la periódica Revisión del Contrato Colectivo de Trabajo con los dirigentes, empleados y trabajadores al servicio del Gobierno del Estado, llegó al momento de cumplir con las reuniones y acuerdos necesarios para los cuales, el gobernante en turno da sus disposiciones a fin de que a ello se ajusten los titulares encargados del Ramo Laboral con las Representaciones Sindicales correspondientes… Con todo cuidado, el Profesor Hernández Salgado solicitó al mandatario los ordenamientos necesarios por cuánto al delicado asunto de los aumentos salariales… Don Laurofirme y breve ordenó a su Oficial Mayor no otorgar más allá del 5% para la revisión de ese Contrato Laboral que en aquel entonces tenía aproximadamente entre 7 u 8 Mil trabajadores… Pepe Hernández como gusta de ser llamado desde siempre, agendó el encuentro con la representación sindical en ese entonces, a cargo de Juan Enriquez Representante Sindical de los Trabajadores y Empleados al Servicio del Gobierno del Estado de Morelos en el periodo 1982-1988, quien llegó acompañado por 8 de los integrantes de su Comité Ejecutivo; para ello el Oficial Pepe siendo el mes de noviembre, mandó cerrar los ventanales de su amplia oficina con vista a la Plaza de Armas, encargó agua y cigarros para los asistentes y vino “la encerrona” por las charlas laborales para tomar los acuerdos correspondientes… Durante más de 8 horas, el representante gubernamental y los representantes sindicales dialogaron, los dirigentes de trabajadores subían y bajaban de tono sus exigencias por prestaciones sociales y más por las económicas mientras sólo podían consumir agua o cigarrillos aquellos que fumaban y el habilidoso Oficial Mayor Hernández Salgado, con toda calma y prudencia se guardaba “de no perder los estribos”, mantener la tranquilidad real o aparente con el dialogo cordial frente a cada tema tocado y más, frente al escabroso de los incrementos salariales por el cual, algunos de los dirigentes se ponían reclamantes, brabucones, exigentes y hasta amenazantes con eso del estallamiento de huelga, que Pepe contenía con la frase: ¡“Eso no tiene la menor importancia”!, que mucho desconcertaba a sus interlocutores… Todos aguantaron, nadie se movió ni se retiró pues el Contrato Laboral para esas prestaciones sociales y económicas como acuerdos obligados, estaban en juego y tenían que cumplirse en esa reunión, pues lo más importante era preservar la paz y tranquilidad laborales del Gobierno Estatal con sus servidores públicos… Continuará. ¡Hasta mañana que será un día más!
Asistente: Erick Guevara González.