¡“No hagas daño a un periodista, porque lo pagarás toda la vida”!
Molesto, por el posible cumplimiento de sus responsabilidades y deberes con relación a la detención de criminales puestos a disposición de la Fiscalía General de Justicia a cargo de Edgar Maldonado Ceballos y de ahí a los tribunales de Justicia, el Secretario de Seguridad Pública Estatal Miguel Ángel Urrutia “puso el grito en el cielo” con reclamos interminables contra jueces que en más de 50 casos según dijo, dejaron libres a los pelafustanes… En efecto, son decenas de delincuentes los que más tardaron en ser detenidos que en salir libres por la decisión unilateral de los jueces que tuvieron cada uno de esos casos en sus escritorios de la Justicia, pero vayamos por partes… Corresponde a los Cuerpos Policiacos de toda nominación dedicados a la protección social entre los municipales, de la Guardia Nacional, la Policía Estatal que ahora ya no tiene Mando Único sino presuntamente Coordinado, perseguir y detener a los criminales o delincuentes de toda laya, desde los callejeros hasta los sicarios, ‘capitos’ y capos junto con todos los involucrados en todas estas cuestiones indeseables de la criminalidad… Cumplida la labor de las huestes policiacas que estén o no a cargo del Secretario Urrutia, los detenidos criminales pasan al área de la Fiscalía General de Justicia del Estado que tiene a Cargo el Fiscal Edgar Maldonado, para que a través de sus Ministerios Públicos den cuenta y levanten las Actas correspondientes a la detención con todos los elementos de información que como ‘Parte’ deben dar los policías lo cual deben registrar minuciosamente aunque a veces no lo hacen según “los entres”, dádivas o influencias esos ministerios públicos… Cumplida esta etapa, los delincuentes detenidos quedan a cargo del Juez que debe atender cada causa para decidir de acuerdo a lo que ve en el Acta de Consignación si procede a su detención carcelaria para su proceso de enjuiciamiento o si por falta de elementos lo deja en libertad… Todo esto está en los “tristemente célebres Renglones Torcidos de Dios” que son los que envuelven y enredan las cuestiones de la justicia donde concurren otras circunstancias en el tránsito de las instancias que hemos referido… Es clásico que a los Policías, Guardias, Soldados o Marinos se les ofrezcan las dádivas inmediatas que en ocasiones llegan a ser multimillonarias “para que los suelten”… Si ello se logra, es parte de la corrupción policiaca… Si el detenido es llevado ante el Ministerio Público, el parte policiaco y datos complementarios debe recuperarlos esta instancia de la investigación policiaca para tomar la decisión de consignación, que a veces no se cumple porque las tentaciones económicas, recomendaciones o influencias son superiores a la decisión de estos funcionarios de la Fiscalía… ¡Tráfico de Influencias y Corrupción…! Si se llevan a los detenidos consignados a los espacios de los Tribunales, la decisión inmediata, mediata o largo plazo del destino del delincuente queda en responsabilidad de los saberes, experiencia y manejos del llamado “Juez de la Causa”… En este espacio, las mismas circunstancias se dan por cuánto a recomendaciones, ordenamientos, tráfico de influencias y manejo de recursos que llegan a ser multimillonarios para dejar en libertad y si no se cumplen mantener la consignación del criminal… No debemos olvidar que en el curso de todo este “desmadremagnum” policiaco-judicial, cuando las ‘celebérrimas consignaciones’ no van consistentes o se “dejan blanditas”, es para que los abogados defensores de las causas, amén de que lo sepan lo tengan como antecedente para lograr ‘la libertad por falta de méritos’ en beneficio de sus representados… Cuando el delincuente esta en la gracia de los todopoderosos como lo es el caso del macrodefraudador por 15 MMdeP Ignacio Ovalle; por casi un millón de muertos en la Pandemia del tal Hugo López-Gatell; del presunto macrocorrupto protector de su hijo Manuel Barttlet Díaz o del “Hermano” Senador López Adán y otros por el estilo, el manto de los descuidos los cubre y protege para quedar en la impunidad, pues frente a ellos no existen ni policías ni ministerios públicos ni jueces… Por todo esto y más tiene razón en los casos de Morelos el Secretario Urrutia… ¡Pero aún hay más…! Continuará. ¡Hasta mañana que será un día más!