La noche del martes, Alejandro Emiliano Reyes, Juez de Paz del municipio de Mazatepec, Morelos, fue asesinado tras un ataque armado perpetrado en la comunidad de Cuauchichinola; en el atentado, un inspector de la policía municipal resultó lesionado.
De acuerdo con los reportes oficiales, los hechos ocurrieron alrededor de las 21:45 horas sobre la calle Miguel Hidalgo. Las víctimas se encontraban a bordo de un vehículo Ford de color blanco cuando fueron interceptadas por sujetos armados que abrieron fuego en repetidas ocasiones.
Alejandro Emiliano Reyes fue localizado en el interior de la unidad con múltiples impactos de bala en el tórax y el abdomen, los cuales le provocaron la muerte de manera instantánea. Su acompañante, un inspector de la policía municipal, fue auxiliado y trasladado de emergencia a un hospital cercano para recibir atención médica especializada.
La Fiscalía Regional Sur Poniente confirmó que lleva a cabo las diligencias de investigación en el lugar y precisó que, contrario a lo que había trascendido inicialmente en algunos medios de comunicación, las dos víctimas no son padre e hijo. Personal del Ministerio Público, de la Agencia de Investigación Criminal y de la Coordinación de Servicios Periciales continúa con las pesquisas para esclarecer el móvil de la agresión, sin que hasta el momento se reporten personas detenidas.
Los jueces de paz forman parte de la estructura judicial y colaboran de manera directa con los ayuntamientos. Su función principal en demarcaciones como Mazatepec es impartir justicia administrativa y mantener el orden público mediante la aplicación del Bando de Policía y Buen Gobierno.
Entre sus responsabilidades destacan calificar faltas administrativas, imponer sanciones o arrestos inconmutables, fomentar la mediación y conciliación para resolver conflictos vecinales de manera pacífica, y vigilar el respeto a las normas que regulan la convivencia comunitaria.
El homicidio del Juez de Paz se suma a una preocupante cadena de agresiones y amenazas en contra de integrantes de los órganos de impartición de justicia en el estado durante el último año, un fenómeno que mantiene al personal bajo alto riesgo:
Desde principios de 2025, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y los órganos judiciales han enfrentado embates directos, como el atentado armado contra la vivienda de una magistrada y amenazas públicas a otros togados. La aparición de mensajes intimidatorios en distintos puntos de la región ha encendido las alertas sobre la vulnerabilidad de jueces frente a la delincuencia organizada, operando con protocolos ordinarios de seguridad.
Estos hechos coinciden con un periodo de profunda transformación e inestabilidad laboral en el sistema judicial morelense, marcado por presiones de seguridad y una alta demanda de retiros y jubilaciones.
La crisis de seguridad en Morelos también ha golpeado de forma directa a las estructuras de los ayuntamientos. Un ejemplo trágico de esta vulnerabilidad ocurrió cuando un grupo armado irrumpió en las instalaciones de la Presidencia Municipal de Temoac, en julio de 2026, para asesinar al entonces alcalde, Valentín Lavín Moreno, evidenciando la falta de salvaguardas efectivas en los recintos oficiales.
Paralelamente, las administraciones municipales se han visto sacudidas por operativos federales e investigaciones de fiscalías especializadas que indagan presuntos vínculos de ediles, exalcaldes y mandos con redes de la delincuencia organizada. Estas indagatorias han derivado en detenciones, al arranque de este año, de los alcaldes de Cuautla y Atlatlahucan; y del ex alcalde de Yecapixtla.