La amenaza de un posible freno a las exportaciones de diésel por parte de Estados Unidos ha encendido los focos rojos en los mercados de combustibles de América Latina y Europa. La propuesta, impulsada por legisladores estadounidenses para contener la escalada en los precios de los energéticos —derivada de las tensiones bélicas en Oriente Medio y Ucrania—, cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump. En México, el escenario genera una viva inquietud debido a la alta dependencia que mantiene el país respecto al suministro exterior de este insumo fundamental para el transporte, la agricultura y la industria.
De acuerdo con registros de la Agencia de Información Energética de Estados Unidos (EIA), México importó en promedio unos 288,000 barriles diarios de diésel estadounidense en junio de este año, cifra que representa un incremento del 10% en comparación con el mismo mes del año anterior. En términos globales, las compras provenientes de EE. UU. cubren más del 40% del consumo nacional de diésel, lo que expone a la economía mexicana ante cualquier restricción operativa o comercial en el país vecino.
Las declaraciones vertidas por Trump tras una reunión con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, en Nueva York —donde aseveró: “He dicho que no enviemos diésel fuera”—, aceleraron la discusión política en Washington. La cotización del combustible en suelo estadounidense tocó marcas históricas de hasta 6.53 dólares por galón, marcando un repunte del 77% interanual. Al respecto, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó que su administración analiza tanto la opción de una prohibición total como la de un recorte parcial, en medio de presiones políticas internas acentuadas por el entorno de comicios intermedios.
La apuesta por la refinación interna y el rol de la Refinería Olmeca
Ante este contexto de volatilidad internacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró en conferencia de prensa que la infraestructura del Sistema Nacional de Refinación (SNR) garantiza el abasto nacional. Dentro del esquema de producción interna destaca la Refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco.
Inaugurada simbólicamente en su primera fase en julio de 2022 e iniciando formalmente sus procesos operativos y de entrega comercial de combustibles a lo largo de 2024, la refinería de Dos Bocas fue concebida para procesar crudo pesado tipo Maya y reducir sustancialmente la compra de petrolíferos en el extranjero.
- Capacidad total instalada: El complejo de Dos Bocas cuenta con una capacidad nominal de procesamiento de 340,000 barriles diarios de petróleo crudo.SPR Informa
- Aporte a la oferta de diésel: A máxima capacidad de operación, la planta está proyectada para elaborar diariamente más de 120,000 barriles de diésel de Ultra Bajo Azufre (UBA), sumados a más de 170,000 barriles diarios de gasolinas, posicionándose como la pieza angular de Pemex en la refinación de este hidrocarburo.
Sheinbaum ratificó que el Gobierno federal sostendrá las medidas de apoyo económico al combustible: “Nosotros vamos a mantener el precio del diésel; hasta ahora está considerado el subsidio y podemos cerrar el año sin problema, con el apoyo que estamos dando al precio del diésel, y el abasto está garantizado”, aseveró.
Batería fiscal e intervención en precios
Desde los primeros episodios de alza internacional en las cotizaciones de los refinados a inicios de año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aplicó un esquema de estímulos fiscales para prevenir incrementos bruscos al consumidor (gasolinazos). En el caso específico del diésel:
- Renuncia al IEPS y estímulo complementario: Se otorgó un subsidio del 100% sobre la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), sumado a un estímulo adicional que sobrepasa los nueve pesos por litro de apoyo gubernamental. De acuerdo con el Ejecutivo, sin esta intervención el precio del diésel superaría los 36 pesos por litro.
- Techo máximo acordado: La administración suscribió un compromiso de carácter voluntario con empresarios gasolineros para fijar topes de precio: 24 pesos por litro para la gasolina regular y 27 pesos por litro para el diésel. Como contraparte, el gabinete económico mantiene mesas de diálogo abiertas para revisar variables de costo logístico y agilización de trámites normativos.
La visión de los analistas
A pesar de las garantías gubernamentales, la iniciativa privada y especialistas del sector recomiendan vigilar de cerca el comportamiento en los flujos de importación.
Alejandro Montufar, director general de la consultora PetroIntelligence, sostuvo que un cierre de fronteras en EE. UU. impondría desafíos severos de logística: “Una interrupción de las exportaciones estadounidenses obligaría a México a sustituir parte del suministro mediante compras en otros mercados, con mayores tiempos de traslado y costos logísticos. Una interrupción prolongada podría provocar afectaciones en el suministro y aumentos de precios, con efectos adicionales sobre el transporte, la actividad productiva y la inflación”.
Por su parte, el analista energético Ramsés Pech señaló que, si bien el escenario más viable oscila hacia una restricción parcial de volúmenes y no un veto absoluto, el país debe acelerar medidas cautelares: fortalecer la capacidad de almacenamiento y almacenamiento estratégico de reservas, diversificar las fuentes de suministro hacia países de Asia o Europa, y llevar al máximo nivel la tasa de utilización en las refinerías de Pemex, con especial énfasis en los volúmenes de Dos Bocas.