• El Cabildo aprobó incorporar la rehabilitación del inmueble al Programa Anual de Obra Pública 2026, mediante una intervención especializada acorde a sus características constructivas
Como parte del compromiso del Gobierno Municipal con la conservación del patrimonio histórico y cultural de la capital morelense, el Cabildo del Ayuntamiento de Cuernavaca, encabezado por el alcalde José Luis Urióstegui Salgado, aprobó la iniciativa con proyecto de acuerdo que autoriza la incorporación de la obra «Rehabilitación del inmueble artístico denominado El Castillito» al Programa Anual de Obra Pública para el Ejercicio Fiscal 2026.
Con esta decisión, el Gobierno Municipal da un paso clave en la recuperación de uno de los espacios más representativos de Cuernavaca, al integrarlo formalmente a la planeación de la infraestructura pública de este año.
Este avance da continuidad a las gestiones impulsadas por la administración municipal para rescatar este espacio histórico. A principios de 2026, el presidente municipal José Luis Urióstegui formalizó con el Gobierno del Estado el comodato del inmueble lo que permitió al municipio recuperar su uso y sentar las bases para emprender su restauración y reactivación.
Debido a sus características constructivas en tabique y madera, la intervención requiere un trabajo especializado, para lo cual se gestionaron recursos por un millón de pesos a través del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE 2026), iniciativa de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
En sesión ordinaria de Cabildo, el alcalde señaló que el proyecto contempla la remodelación, restauración y habilitación del edificio para preservar su valor histórico, recuperar su imagen tradicional y devolverle vida como un espacio destinado a actividades culturales, artísticas y eventos civiles. Su reactivación fortalecerá además el corredor cultural y artístico conformado por el Puente Porfirio Díaz y la Barranca de Amanalco.
El Castillito, ubicado a un costado del histórico Puente Porfirio Díaz, constituye uno de los símbolos arquitectónicos más reconocibles de la ciudad. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, durante el proceso de modernización que vivió Cuernavaca con la llegada del ferrocarril y la construcción de nueva infraestructura urbana.
Edificado alrededor de 1897, fue concebido como la casa del encargado de vigilar el puente y los jardines que comunicaban la estación del tren con el centro de la ciudad. Con el paso del tiempo, su singular arquitectura y su estrecha relación con la historia de Cuernavaca lo consolidaron como un referente del patrimonio local.
En 1986 fue rescatado para albergar el Museo Fotográfico de la ciudad, espacio dedicado a preservar la memoria visual de Cuernavaca mediante fotografías, documentos y objetos históricos. Sin embargo, los daños ocasionados por el sismo del 19 de septiembre de 2017 obligaron al cierre del recinto, que permaneció sin actividad pública mientras se definía la estrategia para su conservación.
Con la incorporación de esta obra al Programa Anual de Obra Pública 2026, el Gobierno Municipal reafirma su compromiso con la preservación del patrimonio histórico, la recuperación de espacios emblemáticos y la consolidación de una ciudad que fortalece su identidad cultural y amplía las oportunidades para el desarrollo artístico y turístico de Cuernavaca.


