Como resultado de un convenio firmado en la Procuraduría Agraria (PA), bajo la dirección de la Dra. Katia Herrera Quevedo, y en coordinación con la Dirección General de Conciliación y Servicios Periciales, se pusieron en marcha las labores técnicas para delimitar formalmente las fronteras territoriales entre los ejidos de San Antonio y Chipitlán, ambos pertenecientes a la capital morelense.
La intervención técnica se derivó de una solicitud formal realizada por los propios ejidatarios de ambas localidades, quienes requirieron el apoyo institucional para identificar con precisión los linderos y las mojoneras que separan sus tierras. Para cumplir con esta tarea, las autoridades designaron al ingeniero topógrafo César Alberto Valdés Morales, adscrito a la Dirección de Conciliación de la PA, como responsable del proyecto en campo.
Durante el despliegue de las brigadas de medición, se llevó a cabo una asamblea informativa con los ejidatarios asistentes.
En este espacio se les detalló el procedimiento metodológico y se solicitó su colaboración activa en las tareas preliminares al deslinde.
Cabe destacar que todas las operaciones técnicas e históricas se fundamentan rigurosamente en la cartografía y bases de datos oficiales proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), así como en los registros del programa PROCEDE, garantizando con ello la certeza jurídica de la propiedad social en la región.




