En un operativo que pone fin a un prolongado conflicto legal, la accionista de Grupo Iragorri, María Dolores Gómez Acosta, viuda del empresario Raúl Iragorri Montoya, logró la recuperación física y legal de la agencia Nissan Cuautla. El inmueble, que se encontraba bajo el control de Grupo Deguer, fue desalojado mediante una orden judicial que marca un precedente en la lucha por la restitución de bienes del grupo empresarial.
A pesar del éxito del operativo, el abogado dd la parte actuará, Alfonso González, señaló que la recuperación de la agencia se vio obstaculizada durante meses por un marcado retraso en el proceso judicial. Las críticas apuntan directamente a la gestión y la influencia persistente de Jorge Gamboa Olea, expresidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), a quien se le atribuye haber mantenido el expediente en una situación de «congelamiento» institucional.
De acuerdo con los representantes legales de la viuda de Iragorri, el acceso a la justicia fue sistemáticamente dilatado, sugiriendo que la estructura del TSJ bajo la sombra de Gamboa Olea habría operado para favorecer la permanencia de Grupo Deguer en el inmueble, a pesar de las pruebas de despojo presentadas.
El desalojo se fundamentó en el oficio número 1096 de EXH/MOR/INT807/2026, ejecutado de manera sorpresiva por autoridades judiciales con apoyo de la fuerza pública. Durante el acto, se procedió al embargo y retiro del personal administrativo y operativo que ocupaba las instalaciones en nombre de Grupo Deguer.
El ambiente en las inmediaciones de la agencia fue de tensión, ya que la acción legal pone fin a un periodo de ocupación que Grupo Iragorri calificó desde un inicio como un acto de despojo ilegal tras la muerte del patriarca del grupo.
Grupo Deguer responde: «Fue una acción abrupta»
Por su parte, la administración de Grupo Deguer emitió un comunicado urgente dirigido a sus trabajadores, calificando el desalojo como un acontecimiento «abrupto e inesperado». En el documento, la empresa intentó calmar a su plantilla laboral bajo tres ejes:
Salvaguarda de derechos: Aseguran que los derechos laborales de los empleados están protegidos.
Ofensiva legal: Informaron que su equipo jurídico ya trabaja para revertir la situación mediante todas las instancias legales posibles.
Promesa de reactivación: Manifestaron que su prioridad es retomar el control de la fuente de trabajo a la brevedad.
“Entendemos que situaciones como esta pueden generar incertidumbre… nuestro equipo jurídico ya se encuentra trabajando para resolver esta situación», dicta el comunicado oficial de Deguer.
La disputa por los activos de Grupo Iragorri ha sido uno de los conflictos corporativos más visibles en Morelos. Con esta recuperación, María Dolores Gómez Acosta no solo retoma un activo clave para la empresa, sino que logra romper el cerco judicial que, denuncian, fue impuesto por la red de influencias en el Poder Judicial del estado.