La Universidad Autónoma Chapingo (UACh), institución pilar en el sector agroalimentario del país, se encuentra en paro de labores desde el pasado 20 de marzo. El Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma Chapingo (STAUACh) colocó las banderas rojinegras tras no alcanzar un acuerdo satisfactorio con las autoridades universitarias y federales respecto a la recuperación de su poder adquisitivo.
El núcleo del conflicto: El deterioro salarial
En entrevista en Irradia Noticias, el Dr. Rodrigo Menchú, secretario General del STAUACh, explicó que la decisión de estallar la huelga surge tras tres meses de negociaciones infructuosas. La demanda principal del sindicato es un aumento salarial del 22%, cifra que contrasta con el 4% ofrecido por la institución.
De acuerdo con el líder sindical, una investigación interna reveló que en los últimos 20 años los académicos han sufrido un deterioro salarial del 30% en comparación con la inflación.
«Este 4% no permite resarcir la situación. Aunque ninguna categoría está por debajo del salario mínimo, muchos compañeros se están acercando peligrosamente a ese límite», señaló el Dr. Menchú.
Impacto Nacional y Estrategia de la Huelga
Dada la estructura de la UACh, el conflicto trasciende el campus central en Texcoco. La huelga afecta a las 11 sedes regionales y centros de investigación distribuidos en diversos estados de la República. No obstante, el sindicato ha optado por una estrategia de «brazos caídos» enfocada estrictamente en lo académico (docencia, investigación y difusión) para minimizar daños a terceros:
- Respeto al estudiantado: Se ha decidido no obstruir las actividades administrativas ni el funcionamiento del internado, donde habitan cerca de 7,000 estudiantes.
- Servicios básicos: El sindicato busca no afectar la vida cotidiana de los alumnos, especialmente ante la proximidad del periodo vacacional de Semana Santa.
Negociaciones con el Gobierno Federal
Al ser una institución que depende presupuestalmente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), la resolución del conflicto no depende únicamente de la rectoría.
Para este lunes se tiene programada una mesa de negociación crucial donde participarán representantes de la SADER, la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Educación Pública (SEP). El sindicato espera que la SADER abandone su rol de «testigo» y asuma una función proactiva para ofrecer una compensación salarial legítima.
Cabe destacar que el estallamiento fue resultado de una votación sumamente cerrada en plebiscito (324 votos a favor y 318 en contra), lo que ha llevado a la dirigencia a hacer un llamado a «cerrar filas» y mantener la unidad gremial en busca de una solución conciliatoria pero justa.