Organizaciones acusan al juez Natanael Subdíaz de actuar con un criterio “antianimalista” y alistan acciones legales para impugnar la decisión
“¿Con cuatro bultos se paga un asesinato?” y “Justicia para Baileys” fueron las consignas que encabezaron la protesta realizada este martes frente al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos, tras la resolución del juez Natanael Subdíaz Aguilar, quien concedió una suspensión condicional del proceso a Roberto “N.”, acusado de matar a golpes a un perro. Como parte de la reparación del daño, el imputado deberá entregar únicamente cuatro bultos de croquetas.
El hecho ocurrió el 20 de junio en Cuernavaca. De acuerdo con testimonios vecinales, el imputado golpeó al perro Baileys, lo que provocó su muerte. La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que, días después, se cumplimentó una orden de aprehensión contra Roberto “N.” por el delito de maltrato y crueldad animal.
La audiencia se celebró el pasado 6 de julio. El juez determinó medidas como asistir a terapia psicológica, no salir del país, conseguir empleo, no tener contacto con animales durante un año y entregar los cuatro bultos de alimento. Esta decisión fue calificada como desproporcionada por organizaciones defensoras de los derechos animales.
Durante la manifestación, integrantes de la Coalición por la Defensa Animal Morelos, Animal Heroes y Justicia para Negrita colocaron un bulto de croquetas manchado de rojo frente a la escultura de la diosa Themis. A un costado, una cartulina con la leyenda “Esto vale tu justicia” reflejaba el rechazo a la resolución.
Vanessa Perbellini, presidenta de la Coalición por la Defensa Animal Morelos y representante de las otras dos agrupaciones, señaló que no es la primera vez que el juez Subdíaz actúa de forma similar. “Hemos tenido que apelar en dos ocasiones decisiones del mismo juez. No le pedimos que ame a los animales, pero sí que los respete. Es una persona con un criterio antianimalista”, afirmó.
Las organizaciones informaron que están analizando una estrategia judicial para combatir la resolución y evitar precedentes similares.
También denunciaron irregularidades en el procedimiento. Aseguraron que la suspensión condicional se otorgó sin que concluyera la etapa de investigación, lo cual —afirmaron— contraviene el marco legal. Asimismo, cuestionaron que las medidas impuestas se enfoquen en beneficios para el agresor y no en la reparación efectiva del daño.
Sobre la sanción de no tener contacto con animales durante un año, Perbellini advirtió que resulta insuficiente. “En un año podría volver a tener otro perro y repetir la conducta”, señaló.
La activista también expresó su inconformidad por no haber sido reconocida como víctima indirecta, pese a que la Ley General de Víctimas contempla esa posibilidad para personas físicas. “Si no soy víctima, ¿por qué me otorgaron dinero para enterrar al perro?”, cuestionó.
Otro de los señalamientos fue la ausencia de medidas de protección para Perbellini, quien denunció el caso y ha dado seguimiento al proceso. Indicó que, ante la gravedad de la agresión, deberían considerarse medidas precautorias.
Además, criticó la actuación de la agente del Ministerio Público durante la audiencia, al señalar que no defendió los derechos de la víctima ni objetó las condiciones impuestas por la defensa.
Al concluir la protesta, el magistrado presidente del TSJ recibió a una comisión de manifestantes. Según Perbellini, se comprometió a revisar el caso de Baileys, así como el de Ela, otro perro víctima de maltrato, también resuelto por el juez Subdíaz con una suspensión condicional.
Como parte de las acciones futuras, las organizaciones anunciaron la realización de mesas de trabajo con integrantes del Poder Judicial para promover la sensibilización en torno a los casos de crueldad animal. También convocaron a la ciudadanía a compartir información sobre casos similares.
“Hacemos un llamado a quienes hayan enfrentado resoluciones similares por parte de este juez u otros. Que nos escriban a la página Justicia para Negrita o a mis redes como @perrasubversiva. Es importante documentar lo que está ocurriendo”, concluyó Perbellini.

