Nos enteramos ayer, por voz del fiscal Alejandro Gertz Manero, de las cuatro ocasiones en que el gobierno mexicano, encabezado entonces por Andrés Manuel López Obrador,solicitó la extradición de Ismael “El Mayo” Zambada, luego de haber sido trasladado contra su voluntad a los Estados Unidos y detenido ahí para ser procesado por 17 cargos relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado.
Pero eso no fue todo. Gertz Manero también mencionó tres órdenes de aprehensión en contra del imputado, vigentes en México, y el trato dado al narcotraficante como a cualquier otro connacional, sin dar mayores detalles al respecto. No sabemos de qué se le acusa ni desde cuándo, así como tampoco en qué ha consistido el apoyo al capo, por partedel gobierno mexicano, a través de las vías consulares.
Mientras allá está por iniciar el proceso judicial en contra de Ismael Zambada, acá pasaron más de cuatro décadas sin que ningún gobierno lograra su captura. Allá, enfrenta 17 cargos criminales, varios de ellos con pena de muerte como sentencia máxima. Acá,tres órdenes de aprehensión que durmieron el sueño de los justos, vaya usted a saber por cuánto tiempo, mismas que no parecieron tener esperanza de ser ejecutadas. Allá, tomaron la decisión de capturarlo y procesarlo, luego de haber hecho lo mismo, unos años antes, con uno de los hijos del capo, como uno de sus principales operadores. Acá, recibieron abrazos, enviados desde las mañaneras.
Así, el mismo fiscal reconoció, en forma implícita, una variada gama de categorías en las cuales se podría enmarcar el trabajo de investigación de la ahora Fiscalía y las antes Procuradurías: ineficiencia, ineficacia, omisión, protección, colusión y varias más, incluida la del miedo a revelar los históricos contubernios entre políticos y empresarios con los cárteles del crimen organizado.
A la larga serie de contradicciones en que ha caído Claudia Sheinbaum Pardo, en las últimas semanas, desde el arribo de Donald Trump a su segundo periodo presidencial, ahora se suma el de no haber estado enterada de que “El Mayo”, había sido apoyado por el gobierno mexicano desde el mismo día de su detención, el pasado 25 de julio, según esto, como se hubiese hecho con cualquier otro mexicano, en la búsqueda de su repatriación. Tanto así que, a fin de la semana pasada, evadió fijar una postura y solicitó a la Fiscalía que analizara su exigencia, explicación que ayer conocimos.
También ahora resulta que los sobrevuelos de aeronaves, conocidas como drones espías, cuyos objetivos declaró desconocer el propio secretario de la DEFENSA, Ricardo Trevilla Trejo, son solicitados por el gobierno mexicano, como parte de la colaboración entre ambas naciones, que dicen, sin que ya nadie ahora les crea, siempre ha existido.
Casi a cada declaración de Donald Trump, de Marco Rubio, a los comunicados oficialesdel Departamento de Estado de los Estados Unidos, a cada filtración de documentos a los medios de comunicación norteamericanos, a cada planteamiento de “El Mayo”, le siguen explicaciones y acomodos del discurso oficial, cada vez más difíciles de creer o hasta en evidente contradicción.
Y, por la tarde noche de ayer, la Secretaría de Relaciones Exteriores dio a conocer que ya contestó la susodicha petición, por medio del consulado mexicano en Nueva York, con lo expresado por Gertz Manero y reafirmando que cuenta con el apoyo consular, desde el momento en que fue conocida su captura.
Y PARA INICIADOS:
Quiero agradecer a todas las autoridades y empleados de la Fiscalía General de Justicia, que encabeza Edgar Antonio Maldonado Ceballos, su pronta y eficiente actuación. A pesar de la enorme carga de trabajo que tienen, constaté su esmero y dedicación, para atender a todas las personas que por una u otra circunstancia requieren de su atención y servicios.
La información es PODER!!!